Viana recordó durante este fin de semana la muerte Cesar Borgia, obispo de Pamplona con apenas 16 años y posteriormente casado con Carlota de Albret, la hermana del rey Juan de Navarra. Un personaje trascendental en los avatares vaticanos y también uno de los príncipes más conocidos del final de la Edad Media y el Renacimiento que acabó sus días en la conquista del castillo de Viana a manos de los soldados Garcés de Ágreda, Pedro de Allo y Jimeno Garcés, del ejército del Conde de Lerín, en el paraje de la Barranca Salada en la confluencia con el término de Mendavia. Un término en el que existe un pequeño monumento en su nombre y donde ayer se reunieron decenas de vianeses y vianesas para honrar la memoria de este acontecimiento histórico.
Guerra Civil
Unos de los muchos acontecimientos que sucedieron durante la feroz guerra civil que vivió Navarra a finales del siglo XV y comienzos del XVI y que llevó a la tumba a César Borgia. Una sepultura que primeramente se instaló en el interior de la iglesia de Santa María, de la que fue posteriormente sacado para enterrarlo en plena calle de la Rúa Mayor “para que en pago de sus culpas le pisotearan los hombres y las bestias”. Finalmente en 1945, se depositaron sus restos en la entrada a la basílica donde están actualmente.
Últimos días
El recuerdo de los últimos días de César Borgia se celebra en Viana desde hace 19 años y este año también se ha celebrado con toda una representación teatral a cargo de las representantes de Garayoa Teatro que se realizó el sábado en las ruinas de San Pedro y donde también ayer domingo se realizó la recreación de su velatorio. En los campos del Barranco de la Salera el grupo La Encomienda de Santiago recreó la emboscada y fallecimiento de César Borgia, además de la puesta en escena de las batallas de aquella época.
“Es un acontecimiento histórico muy importante para Viana ya que restablece la figura de César Borgia y apunta la importancia histórica de esta ciudad”, aseguró Irantzu Antoñana, concejala de turismo del Ayuntamiento vianés.