“Aspiramos a ser una Sakana residuo cero. Mediante el trabajo conjunto reduciremos la cantidad de residuos que generamos, protegeremos el medio ambiente y preservaremos los recursos naturales y materiales”, destaca Aitor Larraza, presidente de la Mancomunidad de Sakana. Así se recoge en la Estrategia de Residuos Municipales de Sakana 2025-2035, que aporta un nuevo enfoque más eficiente.

El objetivo para 2027 es generar un 15% menos de residuos que en 2010 y la separación de al menos un 70% de la materia orgánica que se genera. Al respecto explica en 2024 fueron un 14,36% menos residuos pero que el área de mejora más crítica es la de la materia orgánica, que está en torno al 58%. “Es necesario que la ciudadanía que todavía no la separa, obligatorio por ley, comience hacerlo”, incide. Para 2030 se pretende depositar en vertedero menos del 20%

El objetivo final es que en 2035 se genere un 17% menos de residuos en comparación con 2010, separar al menos un 80% de la materia orgánica y el 65% para el reciclaje o compostaje. Así, menos del 10% de los residuos que se generan se depositarían en vertedero

Plan de acción y medidas a aplicar

“Nos gustaría ir más allá de los objetivos establecidos que marca la normativa europea”, destaca Larraza. Para ello, La Mancomunidad elaborará planes de acción para el cumplimiento de los objetivos. Además, se publicarán actualizaciones sobre el proceso y la estrategia se revisará para garantizar su efectividad.

En relación a las medidas a aplicar, señala el fomento de la marca Sakanako Konposta-Compost de Sakana y su uso mediante campañas y reparto en cada municipio. También aplicar criterios de circularidad dentro de la compra pública. así como impulsar la reparación y la formación relacionada. Otra medida es aplicar la jerarquía de residuos, es decir, dando prioridad a la prevención, la reutilización y el reciclaje.

“Se trata de dar un paso más. Hemos avanzado hacia una economía del reciclaje pero la transición a una economía circular requiere que nuestros hábitos de consumo sean más conscientes, priorizando producto diseñados para ser duraderos y que puedan ser reciclados cuando lleguen al fin de su vida útil”, explica Larraza.

Si bien Sakana cumple con el objetivo establecido por la normativa para 2027, todavía se mezclan materiales reciclables con la fracción resto de manera habitual. “De 4.000 toneladas de fracción resto que transportamos a Tudela cada año, en realidad únicamente 500 toneladas corresponden a esa fracción. El resto podría ser reciclado”, subraya. 

Cada habitante de Sakana genera una media de 456 kilogramos de residuos al año. por debajo de la media estatal, que está en 464, 3. “Sigue siendo una cantidad demasiado grande, con un impacto ambiental, social y económico muy significativo. Es fundamental que abordemos el problema y demos una mayor importantica a la prevención y reutilización”, incide.

Beneficios para el medio ambiente y para el bolsillo

El presidente de la Mancomunidad también pone el foco en que la mejora de la gestión de los residuos redundaría en menor coste del servicio. “Nos cuesta casi 3 millones de euros al año. Gestionar una tonelada de fracción resto cuesta más que reciclar o compostar la misma cantidad, y costará más en el futuro”, observa.