El colectivo LaCorriente llenó las calles del casco urbano de música y buen ambiente, gracias al I Día del Socio y la Socia.

Desde mediodía, los actos no pararon en ningún momento; hubo ronda y vermú, comida con menú de sidrería y tardeo por los bares La Esquina, Anay y Zer-B con variados estilos musicales.

Este evento, que ha nacido para quedarse, pretende premiar y reconocer a quienes apoyan a la entidad durante el año.