“Cada año tenemos que pelear por alguna cuestión relacionada con el transporte”. Así expresan su hartazgo las familias de la concentración escolar de Garralda después de que el Departamento de Educación haya vuelto a modificar las rutas del transporte escolar para el próximo curso 2026-2027, medida que afectaría al 30 % del alumnado transportado al centro educativo.
Según explican representantes de la APYMA, a Garralda acuden diariamente 1 autobús, 4 microbuses y 1 taxi que transportan en este curso a 91 alumnos y alumnas (el 80,53 % del total) de los valles de Aezkoa, Erro/Erroibar y Arce/Artzibar y los pueblos de Luzaide/Valcarlos y Auritz/Burguete. Sin embargo, la nueva propuesta contempla la eliminación de la ruta Hiriberri-Aria y la reorganización de otras dos líneas: Lakabe-Garralda, que incorporaría la parada de Hiriberri, y Orbaizeta-Garralda, que pasaría también por Aria. “Estamos hablando de que el hecho de que se vayan dos estudiantes está condicionando a 27 alumnos y alumnos, 9 de ellos de infantil”, lamentan desde la APYMA. De ahí que esta nueva propuesta haya generado un profundo malestar entre las familias de la zona por entenderla como perjudicial para el alumnado y contradictoria con las políticas de lucha contra la despoblación. “Se supone que se están desarrollando políticas específicas para combatir la despoblación y favorecer la vida en estas zonas, pero decisiones como ésta, dentro de un territorio que ya de por sí tiene bastante dificultades, no encajan con ese objetivo”, explican desde la APYMA, alegando por ejemplo que se perderían dos puestos de empleo.
Más minutos y más nieve
La principal crítica de las familias se centra en que el Departamento de Educación justifica los cambios por criterios de optimización de recursos sin haber presentado, según afirman, ningún estudio técnico detallado que respalde la decisión. Tras solicitar explicaciones a la Dirección General de Infraestructuras, Digitalización y Servicios Educativos del Gobierno de Navarra, aseguran que únicamente han recibido referencias a la normativa vigente y a la necesidad de mejorar la eficiencia del servicio. “No se nos da información que sostenga la decisión. No hay un informe ni un estudio técnico que explique por qué se adopta esta medida y, de momento, no quieren recibirnos», señalan desde la Apyma.
Uno de los casos que más preocupación genera es el de la futura ruta Lakabe-Hiriberri-Garralda. Según explican, el trayecto obligaría a los 3 ó 4 escolares de Lakabe a recorrer varios kilómetros adicionales para recoger alumnado en otras localidades antes de regresar a Garralda. “Desde Lakabe, hay un momento en el que están a 2 minutos Garralda, pero con la propuesta habría que subir hasta Hiriberri, atravesar el puerto, volver y después llegar al colegio”, expresan. Desde el Departamento de Educación, argumentan que el trayecto dura 37 minutos y que está dentro de la normativa. “Se basan en el tiempo que Google Maps da para un coche y si éste es el informe que utilizan, nos parece deficitario. Al final, es duplicar el trayecto y el perjuicio es especialmente importante para los más txikis, los de infantil de 3 a 5 años”, aseguran.
Asimismo, las familias también cuestionan la nueva configuración de la ruta entre Orbaizeta y Aria durante la temporada invernal. Según expresan los conductores que actualmente realizan el servicio, cuando las condiciones meteorológicas son adversas el autobús puede llegar hasta Aria, pero no dispone de espacio suficiente para maniobrar y dar la vuelta. “Cuando nieva, el autobús tendría que ir marcha atrás hasta el hueco que deja el quitanieves para poder girar y regresar. Eso no puede hacerse con alumnado dentro del vehículo”, advierten.
Aún más, la experiencia vivida durante este curso por varias familias de Bizkarreta-Gerendiain refuerza, a su juicio, sus temores. Y es que el alumnado venido del valle de Erro ha tenido que desviarse hasta Auritz/Burguete antes de dirigirse a Garralda, una modificación que elevó notablemente los tiempos de viaje. “Tenemos ejemplos recientes. Este año había escolares que salían de casa a las 8.10 h de la mañana y regresaban pasadas a las 17 h las cinco de la tarde. Llegaban agotados. No queremos volver a vivir situaciones así", afirman.
Las familias, que se muestran “contentas con un servicio que ya funcionaba”, consideran además que la aplicación de los mismos criterios que se utilizan en otras zonas de Navarra ignora las particularidades del territorio pirenaico. “No es lo mismo recorrer 50 minutos por una carretera entre Milagro y San Adrián que entre Aribe y Abaurrea o entre Hiriberri y Garralda. Aquí hay carreteras estrechas, puertos de montaña, muchas curvas y condiciones atmosféricas muy adversas”, manifiestan.
Próximos pasos
Ante esta situación, la APYMA ha acordado impulsar una serie de acciones durante las próximas semanas. Entre ellas figura la presentación de reclamaciones individuales por parte de las familias al Departamento de Educación, la elaboración de escritos dirigidos al Defensor del Pueblo y a los medios de comunicación, así como la búsqueda de apoyos institucionales entre las entidades locales del territorio.
Las familias insisten en que todavía existe margen para modificar la propuesta antes de que se adjudique definitivamente el servicio y apelan al Departamento de Educación para que reconsidere los cambios. “Invitamos a quienes diseñan estas rutas a que vengan un día en invierno al autobús y vivan de primera mano cuál es la experiencia”, apelan. De no producirse una rectificación, no descartan nuevas medidas de protesta al inicio del próximo curso en septiembre. “Todo entra dentro de la normativa, pero no entra dentro de una lógica educativa ni de cuidado. No puede ser que nuestros hijos e hijas tengan que soportar cada año las consecuencias de una supuesta eficiencia basada únicamente en los números, a base de jornadas más largas y más tiempo en carretera”, concluyen desde la Apyma.