2 estudiantes de la UPNA desarrollan proyectos en Barbarin y Yesa: "La tranquilidad que se respira en los pueblos es una ventaja"
17 jóvenes han logrado desarrollarse profesionalmente después de terminar prácticas en pueblos con riesgo a la despoblación
Las prácticas universitarias en municipios afectados por la despoblación están demostrando que el medio rural puede convertirse en un oportunidad para un futuro laboral y personal para jóvenes. El programa Raíces/Sustraiak, impulsado por el Departamento de Cohesión Territorial del gobierno de Navarra y al Universidad Pública de Navarra (UPNA), le ha dado la oportunidad a 97 estudiantes para hacer prácticas en municipios afectados por la despoblación desde su puesta en marcha.
El programa forma parte de la Estrategia de Lucha contra la Despoblación del Gobierno de Navarra y propone estancias de aproximadamente tres meses en empresas y entidades ubicadas en localidades rurales. Además de facilitar su primera experiencia laboral, busca que los participantes descubran posibilidades de desarrollo personal y profesional que ofrecen estos municipios. Hasta la fecha, 17 de estos jóvenes han obtenido un contrato laboral al finalizar las practicas.
La iniciativa alcanza este verano su sexta edición con una inversión acumulada de 480.550 euros, a la que se suman otros 120.00 euros destinados a seguir acercando el talento joven a las zonas rurales. Durante la presentación del programa, el director general de Administración Local y Despoblación, Jesús María Rodríguez, destacó el crecimiento de la última edición, que contó con un 52% más de alumnado participante, es decir 32 estudiantes, con respecto al año anterior. “Pretendemos revitalizar los pueblos a través del talento joven”, ha señalado Rodríguez como el objetivo. Además, se ofrecen nuevas oportunidades tanto a estudiantes como a municipios navarros.
Una de las participantes de esta edición es Jackeline Velázquez, graduada en Sociología por la UPNA, que desarrolla su prácticas en el pueblo de Barbarin, un municipio de apenas 48 habitantes. Desde su incorporación el pasado 3 de junio trabaja, en compañía de otra amiga, en el desarrollo de la aplicación Descubre Barbarin, presentada el 20 de junio como un proyecto que recoge memoria, fotografía y vídeos, además, está disponible en Google Play. “Una ventaja es la tranquilidad que se respira en los pueblos. Se escucha hasta el aire”, explica. Reconoce que dentro del pueblo “todos te miran como invasores”, aunque asegura que la acogida cambia rápidamente. “Luego dicen: ‘Ah, son las de prácticas’, y son muy majos”. Velázquez destaca también la flexibilidad para trabajar desde el espacio del coworking del municipio y afirma que, si surgiera la oportunidad, no descartaría quedarse a vivir allí por la cercanía a su hogar y el ambiente agradable.
Este verano también participa Daniel Eguaras, estudiante de Ingeniería Agroalimentaria y del Medio Rural, que realiza sus prácticas en la empresa Caviar Pirinea SL, en Yesa, dedicada a la producción de la trucha, el caviar y esturión. “Quería trabajar en algo relacionado con la ingeniería sin salir del ámbito rural”, ha explicado.
Aunque reconoce que el calor en las piscinas exteriores, donde ha trabajado durante estos días, resulta una dificultad, considera que la experiencia le está permitiendo descubrir un sector completamente nuevo. “Es un mundo que era desconocido antes de iniciar, pero ahora estoy aprendiendo mucho sobre el sector y todo lo relacionado a ello”, ha señalado.
En sus cinco ediciones, Raíces/Sustraiak ha llegado ya a decenas de municipios navarros, estableciéndose como una herramienta para fijar población, generar empleo cualificado y mostrar a las nuevas generaciones que el nuevo medio rural también puede convertirse en un proyecto a futuro.