Perfecto imitador de la lechera del cuento: Se las prometía muy felices. No había pronóstico que no augurase una cómoda victoria suya en la primera vuelta de las presidenciales que se celebraron el pasado domingo en Argentina.

Al final, su candidatura ultramontana y excesiva fue superada por la del peronista -kirchnerista, le dicen otros- Sergio Massa. Casi siete puntos le ha sacado el que algunos llaman testaferro de Cristina Fernández. Es verdad que todavía queda la vuelta definitiva el próximo 19 de noviembre, y que en un mano a mano, el resultado puede ser diferente. Pero, de momento, sus compatriotas le han bajado los humos, cuando se daba por hecho un triunfo arrollador.

Escuché a Martín Caparrós que sentía cierto alivio. Cómo estarán las cosas para que un antikirchnerista convencido esté con su rival...