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Unión de las izquierdas

Unión de las izquierdasEP

La presentación de Rufián y Delgado de su proyecto para impulsar la unión de siglas en unos territorios o la presentación en solitario en los que haya una fuerza dominante para garantizar la máxima suma de escaños y detener el auge de Vox puede partir de un buen análisis de la situación, pero temo que su recorrido no será tan bueno.

El encuentro generó expectación, sobre todo mediático, aunque hubo sonadas ausencias también. Como diría un marxista no parece que se den las condiciones objetivas, al menos al día de hoy –solo falta ver la respuesta desde Podemos y la mayor parte de los partidos aludidos–, para que pueda llegar a buen puerto.

No es nuevo esto de la fragmentación de la izquierda española a la izquierda del PSOE y la consiguiente pérdida en las urnas de decenas de miles de votos. Ese conglomerado de izquierdas está habitualmente inmerso en una lucha cainita entre egos superlativos de consecuencias más que previsibles, batacazos y derrotas electorales. Una historia en la que el reparto de culpas está muy abierto.

En 2023 Sumar y Podemos acabaron confluyendo y eso contribuyó a facilitar las alianzas parlamentarias que sostienen mal que bien al Gobierno de Sánchez. Aquella confluencia duró poco y terminó en vetos personales, descalificaciones y discrepancias sonantes y Podemos formó un grupo propio en el Congreso. Soy pesimista respecto a lo que planta Rufián en el conjunto del Estado.

No lo soy sobre la capacidad de esas mismas izquierdas de mantener en Navarra la unidad electoral y política que ahora representa Contigo-Zurekin. Con esas u otras siglas, yo no las cambiaría otra vez, pero quizá eso sea lo de menos, estarán de forma conjunta en los comicios forales de mayo de 2027. No tendría sentido una ruptura que en todo caso sería por cuestiones que difícilmente superarían a sus muchas afinidades ideológicas y programáticas. Tienen un espacio socioelectoral consolidado y fiel y su aportación escaños a la actual mayoría progresista. Cualquier otra decisión sería posiblemente un error político para cada uno de esos partidos.