El PSN saca del armario político su segunda equipación: la del oportunismo. Javier Remírez, su vicepresidente 1º y portavoz en el Gobierno de coalición, considera ahora que la Policía Foral es capaz de “liderar la seguridad” en el Estadio del Sadar. Con la cautela de que el Gobierno de Navarra “no tiene ámbito competencial” al tratarse de un “evento privado donde la seguridad corresponde al organizador (Osasuna y Liga Profesional)”. Remírez abandonó su escaño en el Senado para dar “impulso” a la gestión del Gobierno navarro en el tramo final de la Legislatura. Influencer institucional.
El Ejecutivo Foral está “siempre disponible” para el club rojillo y la Delegación del Gobierno “para que estos eventos sean aún más seguros y cívicos de lo que son”. Tramposillo chaquetero. La competencia de la Policía Foral en el estadio de Osasuna figura entre los “desacuerdos” firmados en el acuerdo programático 2023-2027 por PSOE, Geroa Bai y Contigo Zurekin. El modelo policial planteado por Geroa Bai demanda una Policía Foral integral con competencia también en competiciones deportivas (SADAR, especifica con mayúsculas en el texto). El PSN, sin embargo, apuesta por un “cuerpo policial de referencia, desde la plena coordinación con el resto de fuerzas policiales presentes en la Comunidad Foral”. El portavoz Remírez se ha mostrado incluso a favor de la petición de Contigo-Zurekin de que la Policía Foral se encargue de la vigilancia y seguridad en el Sadar.
El cuerpo autonómico prestaría los mismos servicios que sus homólogos desempeñan ya en Catalunya y Euskadi. Esta situación se ha planteado tras la actuación de Seguridad privada y Policía Nacional al término del encuentro con el Real Madrid. La detención del presunto autor del lanzamiento al campo de una botella de plástico, pequeña, vacía y sin tapón, fue el detonante. El VAR evitó los palos arbitrales. La delegada del Gobierno –actuación “adecuada y proporcionada”– avaló los uniformados.