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Mesa de Redacción

Javier Encinas

Callar las buenas noticias

A nadie extraña que los tres partidos de derechas no hayan emitido ni un breve comunicado saludando la decisión de la empresa china Hithium de invertir en Navarra

El director de inversiones de Hithium Energy Storage, Hao Wang, la presidenta Chivite y el consejero Irujo, en la comparecencia ofrecida en el Palacio de Navarra.Iñaki Porto

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En los últimos tiempos hemos escuchado a la derecha despotricar contra la política industrial del Gobierno de Navarra. Aprovechando los dolorosos cierres de BSH y Sunsundegui, la oposición se ha dedicado a difundir que la Comunidad Foral no es un territorio atractivo para los inversores.

Sin ir más lejos, el posicionamiento de las tres derechas quedó claro en el reciente debate celebrado en el Parlamento sobre la necesidad de buscar nuevos nichos de mercado. UPN dijo estar “preocupado por la actitud de este Gobierno en materia de industria”, el PP añadió que “llevamos casi cuatro años en blanco en política industrial y sin una estrategia ambiciosa para la reindustrialización” y Vox habló de “fuga de empresas por asfixia fiscal, fanatismo climático, paro, agonía industrial y quiebra”.

Desde este punto de partida, a nadie extraña que estos tres partidos no hayan emitido ni un breve comunicado saludando la decisión de la empresa china Hithium de invertir más de 400 millones y crear 746 empleos en Navarra. Solo Cristina Ibarrola, para quien ahora lo verdaderamente importante es suprimir la Transitoria Cuarta de la Constitución, valoró esta gran noticia. Lo hizo a regañadientes, al término de la comparecencia que había convocado para modificar la Carta Magna, y después de incidir en que prefería esperar a conocer “más concreción de las condiciones, del cronograma, de qué inversión va a suponer de unos y otros...”. En fin. Ellas solas se retratan.