Una de cohetes, plumas y el engorro de elegirEFE
Si usted tiene coche ya le estará pareciendo larga la guerra en Irán. Sepa que padece usted el fenómeno que se llama “efecto cohete-pluma” y que es muy propio de los carburantes.
La gasolina y el gasóleo que atentan hoy contra su bolsillo está pagada hace semanas (o meses) a precio de estabilidad geoestratégica. Los misiles provocan estos días efecto cohete sobre los precios que se repercuten al comprador; todo margen, por lo que pueda pasar más adelante. Como si el sobreprecio del petróleo que se compre estos días por la guerra no lo fueran a repercutir también al consumidor. A cambio, tenemos el efecto pluma: un pausado y lento descenso de precios cuando toque, como para que no nos dé un vahído si nos lo abaratasen de golpe.
En estas, a Ursula Von der Leyen le enmienda la plana el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa. Si alguien no lo recuerda, la titular de la Comisión sostenía que mejor liberarse de las normas habiendo un matón que manda; que mejor adaptarse. Pues dice Costa que sin normas de respeto no tiene sentido nada y que preservarlas está en la identidad europea. Vamos, que honra sin barcos, mal; pero para barcos sin honra no hace falta UE. Al paro toda la Comisión.
La gota que colma
Vestirse para la ocasión
Capucha, buff, gorro, txoto... Hay imágenes que se calcan aunque su origen no tenga nada que ver. Ayer, varios acusados de una agresión homófoba en Bilbao se cubrían la cabeza con gorros y txotos de sudadera y anorak. A unos 630 kilómetros en línea recta, en Palma, los que rendían cuentas ante otro tribunal por una violación múltiple enterraban sus rostros de igual modo. El sarcasmo de pasar del exhibicionismo de la actitud de efecto manada a la ocultación de sus consecuencias. Pero solo para terceros; cada día, todos ellos tendrán que seguir mirándose en el espejo. Pero eso, tristemente, se la trae al pairo.
En Navarra, ayer María Chivite cedía la presidencia de la Eurorregión a Imanol Pradales después de presentar la inversión millonaria de Hithium en la Comunidad Foral a la que también optaba la del País Vasco. El lehendakari lo acogió con gesto de buen perdedor y buen entendedor: las ayudas de hasta el 20% que puede ofrecer Nafarroa por su condición de “zona asistida” de la UE y su desarrollo de la energía renovable, han sido clave. Como para desmontar ahora Bruselas.
La presidenta de UPN sí que quiere desmontar la Disposición Adicional Cuarta de la Constitución, que otorga a los navarros el derecho de decidir si algún día quieren instituciones comunes con el resto de territorios forales. Cristina Ibarrola pretende ‘liberar’ a los navarros de poder elegir.