Al habla Marc Giró: “Como yo sé lo que es la buena vida, esa buena vida que yo he tenido la quiero para el resto. Eso es ser de izquierdas”. Giró estrenará en abril ‘Cara al Show’, su nuevo programa en La Sexta. El presentador catalán rompe moldes y es mordaz e inteligente. Giró fue entrevistado en 'Lo de Évole', con traje marca de la casa, pasó por una sastrería, por un hotel de cinco estrellas y por Cornellá en una entrevista enjundiosa. Y entre otros titulares dejó esa sentencia contra el garabato imperante.
El trío de la bencina
La conversación pública y mediática necesita gente talentosa o acabaremos medio lelos en el imperio algorítmico. Los algoritmos mandan cada vez más. Son una droga, el caballo digital, el pico diario, la dosis que puede acabar en sobredosis. “El capitalismo sin democracia es algo aterrador”, ha dicho el cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu en El País. Es el trío de la bencina: el capitalismo aumenta, la democracia se erosiona, la guerra se recrudece.
1976-2026
Por más que el papa León XIV diga que la guerra es un escándalo la estamos normalizando. Seguramente, como denuncian el profesor de la UPV-EHU Ignacio Mendiola y la profesora de la UPNA, Patricia Amigot, porque el genocidio de Gaza ha pasado a “formar parte de lo cotidiano”. Un horror colosal cuando se conmemora el 50 aniversario del inicio del golpe en Argentina, donde la abyección de la especie humana se cobró otro capítulo.
Un día entonaremos un ‘Nunca más’ por Israel como se hizo en Argentina. Y lloraremos a lágrima viva al conocer muchos más detalles de este horror
En el futuro nos preguntaremos por el apoyo de buena parte de Occidente a las aberraciones del ejército israelí. Un día entornaremos por Israel un ‘Nunca más’, como se hizo en Argentina, y nos preguntaremos cómo pudo pasar, cómo el ser humano es capaz no solo de tropezar sobre la misma piedra, sino de abrirse la crisma adrede como un cascanueces. Es como si cada cierto tiempo, de forma cíclica, nos sobrasen la cordura, la decencia y nos degradásemos hasta la ignominia. Sí, un día se entonará ese ‘Nunca más’ y lloraremos a lágrima viva al conocer muchos más detalles de este horror, y lamentaremos amargamente nuestro descenso a los infiernos.
Recordaremos entonces que la paz no es esa caricatura monjil (nunca se dice sacerdotil) de quienes patrocinan la crueldad, sino un bien público de primerísima magnitud que exige todos los esfuerzos de nuestros representantes y convicciones muchísimo más firmes en la opinión pública. Pero aquí la falta de empatía va por barrios, según las causas, lo sabemos de sobra.
Recursos humanos
Cambiemos por completo de asunto. “Señor, Feijóo, se lo digo con todo el respeto, pero usted no está preparado para llevar el timón de este país”, le ha dicho Pedro Sánchez al presidente del Partido Popular. Probablemente, le dio donde más le duele a Feijóo, en las dudas sobre su talla política y su capacidad de liderazgo fuera de Galicia.
Más allá del combate de turno, la cuestión nos lleva a preguntas incómodas, no solo respecto a Feijóo, también con el propio Sánchez y toda la primera línea. Por ejemplo:¿Les votamos teniendo en cuenta su preparación? ¿Asumimos sus déficits curriculares con excesiva naturalidad? ¿Otorgamos suficiente importancia a su conocimiento de idiomas? ¿A su capacidad de trabajo? ¿A su catadura moral y ética? ¿Qué es para nosotros y nosotras la autoridad? ¿y el talento político? ¿Preferimos a gente más sabia, más teatral o más dogmática? ¿En general, exigimos demasiado o demasiado poco a la política? Preguntas, preguntas, preguntas.