Se han conocido los datos del número de espectadores que acudieron a una sala de cine en Navarra en 2025. Son 995.000, lo que supone 134.000 menos que en 2024 y 235.000 menos que en 2023.
Son medio millón menos de tickets vendidos que en 2019, 2018 y 2017 y un millón menos de entradas despachadas que en 2002. Vamos, que los navarros acudimos al cine la mitad de lo que acudíamos a principios de siglo y una tercera parte de lo que acudíamos a primeros de los 60, cuando la televisión aún no se había generalizado, el ocio era mucho más limitado y pese a tener una población muy inferior –en 1960 Navarra contaba con 400.000 habitantes, ahora somos casi 690.000– se vendían 3 millones de entradas.
La cuenta es clara: en los 60 cada navarro iba una media de 7 veces y media al año al cine y hoy en día esa cifra no llega al 1,5. Es evidente que la llegada de las plataformas televisivas, la aparición del internet y los cambios en general del tipo de ocio han abocado a los cines a tener que sobrevivir en muchos casos a duras penas y en algunos otros a cerrar la persiana.
Ahora mismo, en Navarra hay solo 52 salas, cuando el año pasado fueron 61 y año tras año se ve que va bajando afluencia y recaudación. Se suele argumentar por ahí que el cine es caro, pero creo no deja de ser una experiencia distinta a todas y que si no se va es por la pura comodidad de encender la tele y tener en casa sin moverte todo un catálogo enorme.
También comer o cenar fuera de casa es caro comparado con hacerlo en tu casa y eso no baja. O si lo hace ni mucho menos en esta medida. Y muchas cosas más. Confiemos en que las cifras no obstante sirvan para que sobrevivan los cines que siguen en pie.