Hoy arranca en Islamabad la segunda ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán tras extender Trump el alto el fuego. A estas horas, todo está listo para el encuentro menos la voluntad de los que se tienen que sentar a la mesa. Todo esto ocurre mientras Amnistía Internacional nos ha puesto al día sobre el estado de los derechos humanos en el mundo. Se trata del informe correspondiente a 2025, de 400 páginas, y en él ha registrado con detalle las traiciones a los derechos y libertades de las personas en aquellos países y regiones del planeta en los que han ocurrido. Y, casualidad, Estados Unidos e Irán aparecen entre los muy malos de la clase. Se parecen más de lo que les gustaría. Lo mismo que PP y Vox, pese a que vuelven a estar a la greña sobre lo que firman, ahora en Extremadura a cuenta de la “prioridad nacional” que Isabel Díaz Ayuso condenó por ilegal pero su compañera, la presidenta extremeña, María Guardiola, abrazó sin rubor con tal de alumbrar su gobierno.
La gota que colma
Las bolitas de la discordia
Homeopatía. No hace falta que hable la ciencia para mirar con enorme recelo a esas bolitas entubadas que recetan los homeópatas para combatir malestares y dolencias. La fe mueve montañas y el que quiere creer así lo hará sobre los supuestos poderes curativos de estas esferas de sacarosa o lactosa que se suelen impregnar de diversas sustancias. El caso es que la Agencia Española del Medicamento ha dicho que hasta aquí hemos llegado y que puede asegurar “de forma categórica” que no existe evidencia científica que avale la eficacia de la homeopatía. Vamos, que es un placebo.
Ahora viene el matiz en forma de “arraigo duradero y verificable”, como abriendo algo la mano a los migrantes buenos. Y hablando de prioridades nacionales, españolas por supuesto, se abre el debate para atajar como sea la costumbre vasca y catalana de pitar al himno español en la final de Copa. El debate parece un déjà vu en pleno calentón por lo ocurrido el sábado en Sevilla, aunque hay quien no parece querer soltar el hueso hasta expulsar de la competición a un equipo cuyos aficionados no se hayan portado bien. A los que no les va a quedar otro remedio que portarse bien y renunciar al vicio de fumar son a los británicos nacidos después de 2008. Una ley aprobada por el parlamento va a prohibir comprar tabaco de por vida a los que ahora tienen menos de 17 años. El líder ultra Nigel Farage dice que es una ley “idiota” y que la derogará. Se pregunta cómo puede funcionar una prohibición que impide comprar a una persona de 27 años pero no a una de 28.