Síguenos en redes sociales:

En casco rojo

Sergio Garbisu

Efímero

EfímeroEFE

En cualquiera de las últimas temporadas, habrían estado soñando con esto. Ducati llegaba a Mugello, su casa, con la posibilidad de celebrar aquí su 100ª victoria del equipo oficial de fábrica. Mejor ocasión, ni pintada. Pero esta temporada poco se parece a las anteriores, cuando las balas rojas dominaban con mano de hierro el campeonato. Y por un momento alguien pudo pensar que era posible, cuando un voluntarioso Bagnaia comenzó dominando y liderando la carrera. Pero fue efímero el sueño. Ni Pecco es Marc ni las Ducati están para celebrar nada por el momento.

Aprilia puso el orden como debe ser ahora mismo y no se llevó un triplete porque el pobre Ogura midió mal en la última curva y dejó que, casi por inercia, Pecco maquillara un poco el desastre ducatista. Con Marc no pudieron contar, ya que bastante hizo reapareciendo en el peor circuito en el que lo puedes hacer, aunque parece que está contento y que las impresiones son buenas. Y digo parece porque ya nunca se sabe si esto va por buen camino. Solo podemos hablar de lo que vemos, y eso es un Marc Márquez al que le falta toda la chispa y explosividad que tenía solo un año antes.

Sí, que volvía de una operación apenas hace 10 días, pero no olvidemos que esa operación no era por nada roto, era de alivio de un nervio, por lo que la mejora debe ser casi inmediata. Tendremos que esperar a ver si definitivamente veremos otra vez la mejor versión del mayor de los Márquez o si tendremos que acostumbrarnos a esta nueva normalidad. Y eso que estuvo bien peleón, sobre todo con el que será su próximo compañero en el box rojo, Pedro Acosta.

No se ha hecho público por este absurdo impasse que hay con el tema de los contratos y el reparto de manteca, pero todo apunta a que así será. De momento, lo mismo que se echan flores mutuamente en las declaraciones intentan marcarse después en pista, probablemente empezando a reclamar el trono en el box. La verdad es que es una pena los años que Acosta está perdiendo subido en esa inoperante KTM a la que pasaban en la larguísima recta del Mugello como si fuera una Vespa de paseo un domingo.

Pedro va a llegar a la que hasta este año era la moto más deseada de la parrilla, nada más y nada menos que la oficial Ducati. Habrá que ver si el cambio de reglas, neumáticos y sobre todo las nuevas Aprilia que tenemos no le hagan pensar que de nuevo va a perder unos años por el camino.