El miedo al qué dirán

13.10.2020 | 00:40

Quiero comenzar este artículo contándoos un cuento que reza así:Los protagonistas son un burro, un abuelo y su nieto. Estos iban paseando por los pueblos colindantes, y en un principio el abuelo iba montando en el pollino, y los que estaban al lado dijeron: "Mira qué sinvergüenza ese abuelo montado en el burro y el nieto andando€". Pasaron por un segundo pueblo, y el niño iba montado en el borrico. La gente, entonces dijo: "Mira qué sinvergüenza ese niño que va montado, y su pobre abuelo andando€". Al pasar por el tercer pueblo, comentaba la gente: "Mira si son tontos que llevan al burro vacío".Hagamos lo que hagamos, habrá personas que harán comentarios perniciosos sobre todos aquellos que les rodean. En el fondo, quieren atraer la atención y condicionar a la persona instigada. La persona instigadora se queda contenta por lo que ha hecho. En el fondo, puede ser narcisismo solapado a una autoestima baja.El instigado es un sujeto débil, dúctil, miedosa, tímida e introvertida que, en el ámbito en el que se desenvuelve , con toda probabilidad haya vivido una infancia en la que como reza la tópica y típica frase: "pulula por doquier." La educación y las habilidades sociales le han marcado hasta el punto de que se siente a veces amenazada y atenazada.Cada uno de nosotros tiene que interiorizar sus sentimientos y emociones para conocerse y hacerse respetar. El respeto es un pilar básico para una sociedad en la que domina la crítica, la envidia, los correveidiles€ Si alguien ha podido sufrir la misma situación, tendrá que distinguir entre quienes le hirieron y los que no, y ante esta tesitura, deberá buscar otro ámbito amical para sentirse a gusto y disfrutar de todo lo que le ofrece la vida.Las características del instigador son: cotilla, prepotente, chulesco, narcisista y charlatán.Los cotillas van y vienen con sus dimes y diretes. Se preocupan de lo que hacen los demás pero no se ocupan de lo propio. Ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. El prepotente es una persona arrogante, jactanciosa y perdonavidas.El chulesco es aquel que presume de lo que no tiene y envidia aquello de lo que carece.El narcisista, como he mencionado alguna vez, es como contaba aquella fábula clásica, como aquella flor, el Narciso, que estaba constantemente mirándose reflejado en las aguas de un lago y se decía: "¡Qué bello soy!" y de tanto acercarse al agua, se cayó y murió ahogado.El charlatán es aquel que en el fondo quiere hacerse notar, que solo te halaga por un interés propio del que quiere ganar la confianza y la amistad de la persona instigada. El charlatán es alguien que al hablar solo emite incongruencias y sandeces.Volviendo al tema del epígrafe, hay que decir que hay que estar ojo avizor para que los instigadores no vayan por ahí difundiendo su distorsionada visión de las cosas, y tomar medidas para mitigar su efecto tóxico y pernicioso.