No es un juegode niños

10.02.2021 | 00:27

Siglo XXI, cocaína, LSD, heroína, cannabis, éxtasis se consideran drogas ilegales, crean adicción y destruyen vidas. Sin embargo, las apuestas deportivas son totalmente legales en adultos, incluso se hace publicidad de ellas en eventos deportivos, carteles publicitarios, internet y televisión, crean adicción y destruyen vidas. Para muchas personas es totalmente normal, como genera empleo no hay ningún problema. Pero, ¿es sostenible un sector asociado con la ruina, la pobreza, el azar y la adicción? Yo pienso que no, y creo que no es muy difícil de entender.Mucha gente defiende las apuestas afirmando que a los 18 años una persona es lo suficiente madura como para saber controlar y gestionar su dinero. Desde mi punto de vista no es así, pero eso es algo subjetivo en lo que no me voy a meter. Lo que le diría a la gente que piensa así es que el 6% de los alumnos de la ESO ha apostado por lo menos una vez, esto supone 115.789 adolescentes. Además, se hizo un estudio en el que dos menores de edad visitaron 36 locales de apuestas. Pudieron entrar en 15 y en 6 no tuvieron ningún problema para apostar. Recordemos que el alcohol también está prohibido en menores de edad, cuéntale eso a un pediatra de urgencias en la madrugada de año nuevo, se va a reír en tu cara. Por no hablar de la cantidad de anuncios que se emiten on line, cada vez va en aumento, en 2017 se emitieron 2,7 millones de anuncios de juego on line frente a 128.000 de 2013. Es cierto que en televisión solo se pueden emitir de 1 a 5 de la mañana, pero en lo que a mí respecta, la mayoría de los adolescentes cuando no tienen colegio se acuestan a altas horas de la madrugada, y muchas veces viendo la televisión.Es hora de que empecemos a exigir a los políticos mayor control con las casas de apuestas, así como la prohibición de cualquier anuncio que incite al juego. Todavía estamos a tiempo de cambiar esta situación reeducando a las nuevas generaciones. La educación es la mejor herramienta para cambiar la sociedad, y ahora más que nunca la necesitamos. Es hora de actuar, hay mucho en juego.