Una vez finalizadas las elecciones de la asamblea de la Federación Navarra de Atletismo, de cuyos resultados se deduce que Rodrigo Domínguez no continuará en el cargo, como aficionado me gustaría darle públicamente las gracias por el gran trabajo realizado durante los últimos 8 años.

Decirle que después de más de 50 años en esto, y sin que nadie se ofenda -todos han contribuido a llegar hasta aquí-, es justo reconocer que con él la Federación Navarra ha llegado a las cotas más altas, ha conseguido ser una de las federaciones más respetadas y admiradas del panorama nacional. No hay más que ver la evolución en estos 8 años, mejoras de instalaciones, Estella, Tudela , Burlada, Larrabide... Programas de tecnificación, campeonatos nacionales celebrados, crecimiento de fichas, celebración centenario, exposición itinerante, Indor Navarra Arena, libro 100 años... y un colegio de jueces capaz de atender pruebas sábado mañana y tarde y domingo por la mañana. Todo esto y más con una pandemia de por medio. 

Pero al parecer todo ese esfuerzo y logros no son suficientes para que el mundo del atletismo navarro le dé su confianza. Algo que sí hace la Federación española, que le ha designado jefe de la delegación española para el Campeonato de Europa de Roma

Quiero desear a la federación entrante, y aún sin saber quién será su presidente, lo mejor, de corazón, por el bien del atletismo navarro, pero no va a ser fácil, Rodrigo ha dejado el listón muy alto.