El reciente anuncio de construir 100 viviendas de alquiler joven en la calle Remiro de Goñi de Etxabakoitz Norte plantea serias dudas. Aunque la necesidad de vivienda es innegable, edificar sobre una zona verde consolidada en lugar de rehabilitar espacios “grises” -como la antigua Ikastola Jaso o los terrenos de Piensos Sanders- contradice una planificación sostenible.
Este modelo de “bloque exclusivo” fomenta una segregación generacional y una posible estigmatización por prejuicios sobre la delincuencia o el valor de las propiedades. A diferencia del modelo SällBo (sueco), que emplea la mezcla intergeneracional para reducir prejuicios, este proyecto limita las conexiones entre grupos diversos. Sin la influencia moderadora de familias o vecinos mayores, 100 viviendas juveniles corren el riesgo de generar ruidos o conductas antisociales por falta de diversidad social.
Además, la densidad es crítica. Con 11.512 viviendas futuras en el PSIS y proyectos como Elizpea o Eulza, nuestros accesos están colapsados. Añadir presión a un corredor donde las líneas 4 y 7 transportan ya a 12 millones de viajeros agravará los embotellamientos entre Barañáin y Pamplona. Claramente, la ZBE no se aplica a nuestro barrio.
Invitamos a los vecinos a la reunión con representantes de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona el 4 de febrero a las 18:00 h en el C.P. Nicasio de Landa. Construyamos para el futuro, pero sin sacrificar los pulmones verdes ni la cohesión social del presente.