Era el día grande, y el último, de las fiestas en honor a San Blas y las campanas han comenzado a sonar incesantemente en Peralta pasadas las 11.30 horas alertando a la ciudadanía de que la procesión estaba a punto de comenzar. Con bastante aire, algo que ha hecho que los gigantes hayan tenido que ir con pies de plomo, pero con un agradecido sol, decenas de personas han salido a la calle para acompañar a la talla del patrón peraltés por las calles del casco urbano.
En cuanto se han abierto las puertas de la iglesia, la banda ha tocado el Himno de las Cortes de Navarra y, acto seguido, la comparsa, al son de los gaiteros, ha bailado un vals de honor, antes de abrirse camino para encabezar la larga comitiva.
Y es que, tras ellos, han salido todas las banderolas de las cofradías, así como los niños y niñas que harán la Primera Comunión, y que han desfilado de dos en dos, e incluso por tríos, con los roscos colgados del cuello.
La imagen de 300 kilos de San Blas, rodeada por gente, ha ido aupada durante la media hora larga que ha durado la procesión por diversos vecinos del municipio y, para terminar, y entre el clero y la banda de música que dirige Christian Pérez, ha aparecido la corporación municipal con Juan Carlos Castillo al frente. Hasta la localidad ribera, además, se han desplazado Javier Remírez, vicepresidente primero, consejero de Presidencia e Igualdad y portavoz del Gobierno; Mª Carmen Maeztu, consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo; parlamentarios, así como representantes políticos de la zona como Marta Ezquerra, alcaldesa de San Adrián; Rubén Medrano, alcalde de Azagra; y José Manuel Terés, alcalde de Andosilla.
Sorteo de roscos
Tras la eucaristía, sorteo de roscos entre los niños y niñas de los diversos grupos de catequesis que, como han explicado, estos días atrás hicieron crucigramas y dibujos vinculados a la festividad de San Blas. Los y las afortunadas han sido: Miriam Campo (2º Educación Primaria), Iker García y Leire Caraguallo (3º), Nora Lema y Pablo Ojer (4º), Adam Pachacama y Cloe Pachacama (5º), y Felipe Neisa (6º). Además, la catequista afortunada con un dulce típico de estos días ha sido Silvia Montori; el porteador que se ha hecho con el suyo ha sido Javier Pérez; y el religioso, Carlos Guerendiain.
Balance positivo
De acuerdo con María Basarte, edil de Festejos que recordaba que estos días han contado con un presupuesto de 75.000 euros, “las fiestas han sido tranquilas y han transcurrido con normalidad, por lo que estoy satisfecha, aunque si estos días han estado bien o no le corresponde decirlo a la ciudadanía. Mi sensación es que en los actos programados ha habido buen ambiente y la gente ha disfrutado. A pesar del frío y de la lluvia, se ha podido celebrar todo; incluso la exhibición de Hípica Zahorí que tuvo lugar el viernes por la tarde y que, a pesar de las condiciones climatológicas, tuvo una entrada muy aceptable con unos 150 asistentes. Además, las novedades han funcionado bastante bien, como las máquinas retroarcade, que esperamos volver a traerlas en otro momento, y contar con grupos y con DJs del pueblo siempre es positivo, sobre todo para poder darle una oportunidad a la gente de casa que hace cosas de mucha calidad”.