Agradecimiento al Hospital Universitario de Navarra
Recientemente falleció nuestro padre y deseamos expresar públicamente nuestro más sincero agradecimiento al Hospital Universitario de Navarra, especialmente a los y las profesionales del Servicio de Urgencias y de la planta de Geriatría, por la atención recibida durante los últimos días de vida de nuestro padre, Esteban Calahorra.
En momentos tan delicados como los que acompañan la despedida de un ser querido, la profesionalidad, el conocimiento y, sobre todo, la calidad humana de quienes nos atendieron marcaron una diferencia que nunca olvidaremos. Su cercanía, sensibilidad y dedicación hicieron más llevadero un trance tan doloroso como es la muerte. Sin su ayuda, comprensión y acompañamiento, todo habría sido mucho más difícil y traumático para nuestra familia, y especialmente también para nuestra madre.
Queremos destacar especialmente que su labor fue mucho más allá de la atención médica al paciente. Supieron cuidar también de quienes estábamos a su lado, ofreciéndonos información, apoyo, consuelo y una humanidad que nos hizo sentir acompañados en todo momento.
Recordamos con especial emoción las palabras de una médica del área de Observación de Urgencias, quien nos comentó que era gratificante ver cómo toda la familia permanecía unida acompañando a nuestro padre. Sin embargo, nosotros sentimos que el agradecimiento debe dirigirse precisamente a ellos y ellas. Porque sin su entrega, su empatía y su profesionalidad, no habríamos encontrado la fortaleza necesaria para afrontar aquellos momentos.
Por todo ello, queremos hacer llegar nuestro reconocimiento y gratitud a todo el personal sanitario, auxiliar y de apoyo que participó en su atención. Son ejemplo de una sanidad pública de excelencia, no solo por sus conocimientos y capacidad profesional, sino también por su extraordinaria calidad humana.
Gracias de corazón de parte de nuestra madre, Mª José Aranda, y de nosotros mismos.