Redactamos esta carta como grupo de familias de la Escuela Infantil Bizkarmendia de Burlada para trasladar nuestra preocupación por la situación que se vive en el centro durante los episodios de altas temperaturas.
El aumento de olas de calor y la subida cada vez más extrema de las temperaturas hacen que, ya en junio, se superen con frecuencia los 30 grados. Esta situación se traslada también al interior de las aulas. Como familias, nos preocupa especialmente pensar en las condiciones en las que pasan tantas horas cada día.
En espacios donde conviven 20-25 menores junto con sus educadoras, el calor hace muy difícil el desarrollo normal de la actividad diaria.
Esto es especialmente grave en momentos como la siesta, cuando el calor se acumula y afecta directamente al descanso y bienestar de los niños y niñas.
La falta de un sistema de climatización adecuado dificulta tanto el bienestar de los menores como el trabajo del personal del centro. No se trata de una situación puntual, sino de un problema recurrente que se repite cada año con mayor intensidad.
Las medidas actuales, como ventiladores u otros sistemas provisionales, resultan insuficientes cuando las temperaturas exteriores rozan los 40 grados.
El Gobierno de Navarra ha aprobado recientemente una partida para mejorar la climatización en centros de su titularidad. Valoramos positivamente esta medida, pero las escuelas infantiles municipales quedan fuera de estas ayudas, lo que agrava la situación en centros como el nuestro.
Por ello, solicitamos la adopción de medidas reales y estructurales que garanticen condiciones adecuadas en las aulas.
El bienestar de los niños y niñas, así como de los profesionales que los acompañan, tiene que ser una prioridad.