Subidón patriótico
LA historia se repite. Cada anuncio de una tregua por parte deETA viene precedido y no digamos sucedido por un subidón delfervor patriótico manifestado en la multiplicación de achuchonespúblicos entre políticos de formaciones diferentes y en la redacciónde comunicados y manifiestos conjuntos que anuncian la llegada-al fin- del Gran Día para la nación vasca, al que se llegarápor la vía de la unión y la firmeza. Sucedió cuando lo de Lizarraen 1998, sucedió de forma más atemperada en la de 2006 y estásucediendo en ésta de 2011, aunque con niveles de entusiasmoevidentemente inferiores. En principio, nada que objetar. Todoquiebro de línea política necesita de una determinada puestaen escena con su pecha en gestos que lo justifiquen. El problemaes que la experiencia dice que cada vez que al abertzalismo sele hincha la carótida, por muy poco justificado que ello esté,provoca aquí una reacción navarrista que se traduce en una movilizaciónde gente y/o de votos inconmesurablemente mayor, tal como sucedióen las elecciones de 1999 y 2007. Barcina lo sabe y ya ha empezadoa tirar del "que vienen los vascos" del manual foralista. Yo,si fuera ella, ni me cansaría. Se diría que la ruptura con elPP, en vez de debilitarla, le facilita la llegada de antiguosvotos socialistas que huyen de Zapatero y de un PSN seguramenteya superfluo. La nueva marca IU-Batzarre parece que no acabade cuajar. Y la izquierda abertzale ilegalizada va llegar tardey sin los deberes hechos a la cita electoral, aunque con la intensasatisfacción de haber contribuido de forma decisiva al derribode su principal adversario. ¿UPN? No, Nafarroa Bai, una coaliciónque lleva meses en KO técnico, paralizada por cantos de sirenaexternos y dinamiteros internos, y cada vez más cerca de la nada.Mientras algunos orgasmean con el soberanismo que dicen que viene,Yolanda prepara lo que va a ser un auténtico paseo militar.