Fantasías electorales
elecciones son cuando ese cargo electo de habitual gesto hosco con el que te sueles encontrar en la acera de tu calle de repente te sonríe y te desea los buenos días. Estas semanas hay políticos que echan la casa por la ventana y llegan a parecer seres humanos haciendo cosas inimaginables el resto de los cuatro años de legislatura. Tan inimaginables como que, por ejemplo, UPN no ponga ningún obstáculo a la Korrika a su llegada a Pamplona. Ni trabas administrativas, ni putadas a la vuelta de la esquina. Una Barcina desconocida que trata a los participantes en el acto como al resto de los pamploneses y hasta manda a los municipales a dirigir el tráfico y velar por la seguridad de los corredores. Pues muchas gracias, Yolanda, y a ver si te prodigas más. También será por eso, por estar en elecciones, o por haber un proceso en marcha, o por las dos cosas, que este año han faltado los tradicionales carteles de presos en la carrera, así como los habituales insultadores a gentes de otros partidos que no sean de la izquierda abertzale. Agradecimientos a quien corresponda. De todas formas, la palma de las puertas abiertas favorecidas por la cercanía de las urnas se la lleva el PSN. El mes pasado guiñaron el ojo al sector vasquista, con jornadas sobre la situación del euskara en Baluarte. Este fin de semana y, aprovechando que el jueves es 14 de abril, le tocaba el turno a la memoria histórica, para lo que han inaugurado un monumento a quince de los fusilados durante la Guerra Civil en el fuerte de San Cristóbal. Muchos pagaríamos por un PSN con sensibilidad euskaltzale y republicana. Aunque sólo fuese un poquito. Qué sé yo, un día a la semana. Desgraciadamente, todo apunta a que esta fantasía electoral se desvanecerá el próximo mayo. Lo dijo Sanz el otro día: el apoyo de los socialistas a su Gobierno ha sido con "coste cero" para UPN. Quizás deberían ser elecciones todo el año.