Cervera
El tránsfuga Santiago Cervera -condición que le retrató desde la ruptura del pacto UPN-PP (22-10-2008) hasta el 6 de mayo de 2011- ascendió con sus desconsolados compañeros a lo alto de la Higa de Monreal para facilitarse una necesaria "altura de miras". Se la reclamaron desde Madrid después de que la presidenta de UPN puenteara a los órganos directivos de su partido y del PPN y sondeara en Génova sobre una posible coalición electoral para las próximas elecciones generales. Desde su ingreso en el Partido Popular, Santiago Cervera ha asumido uno de los votos del político profesional: el de obediencia. La pobreza no caracteriza a esa élite y la castidad es cosa personal. Médico con vocación de gestor, lleva en política la mitad de sus 46 años de vida. En una primera etapa, su alma política le deparó actividades retribuidas (concejal, senador, consejero, diputado), pero mantuvo una cierta autonomía de criterio y actuación y algún grado de insolencia trufado con matices de arrogancia. El tripartito (PSN-CDN-IU) desbarató su acceso a la alcaldía de Pamplona en 1995. Pronto canceló su compromiso electoral con los ciudadanos de la capital. En 1996 aceptó la llamada de Sanz para formar parte del Gobierno como consejero de Salud. Renunció a encabezar la oposición municipal y también a su asiento en el consejo de administración de RTVE, donde apenas permaneció cuatro meses después de que el PP lo aceptara en su cupo del Senado y sumara el apoyo del PSOE para alcanzar la reglamentaria mayoría de dos tercios. Los pactos son buenos cuando convienen a los intereses particulares. Sanz lo relevó de la portavocía del Gobierno y su gestión en Salud llegó a ser intervenida por el departamento de Economía. A partir de 2003, Cervera se retiró de la política institucional. Un paréntesis. En 2008, Sanz colocó a Cervera como cabeza de lista de UPN al Congreso de los Diputados. ¿Hijo pródigo? ¿Recuperación estratégica? Hay versiones contradictorias sobre quién tomó la iniciativa. La actual etapa política de Cervera comienza con su ingreso en el PP. Su perfil es ahora de obediencia y sumisión: tragó primero con la asunción de la presidencia del partido en Navarra, luego con su candidatura al Parlamento Foral, después con diluir al PPN (que en las autonómicas quedó en la parte más baja de su horquilla de expectativas) en una lista encabezada y dominada por UPN. El PP se garantiza el apoyo de UPN a la investidura y políticas de Rajoy, aunque sea desde los escaños del Grupo Mixto. Maquillaje en las formas. Cervera, político con blog y Twitter, concentra su brillantez oratoria y dialéctica en zaherir a los socialistas. Sus diatribas contra Barcina y UPN, canceladas. Y de puertas adentro -astuta humildad-, el silencio de los corderos.