El sábado pasado UPN celebró su Día del Partido. Cristina Ibarrola hizo su entrada envuelta en los acordes de la canción Golden de la película coreana Las guerreras K-Pop a todo volumen, mientras los 700 asistentes que “abarrotaban” el Navarra Arena agitaban las banderitas de Navarra al compás: “Me elevo más, más, más, es mi momento / Juntos, brillamos más fuerte / Porque dorada es mi suerte / Oh-oh, ven, ven, súmate al coro / Somos guerreras de oro / Juntas, brillamos en todo, oh-oh”.
Lo que dejó bien claro es que lo de “súmate al coro” no se lo decía a María Chivite. De hecho afirmó que no volverá a ofrecerle sus votos como hizo en 2021 y en 2023 a cambio de un acuerdo global en los ayuntamientos. “Ese escenario ya ha pasado”, dijo la líder regionalista en un discurso de 27 minutos en el que llegó a aludir hasta 40 veces a la actual presidenta del Gobierno. Nada de ideas nuevas ni propuestas de futuro, solo esperanza ciega en los informes que pueda aportar la UCO y lo que lleguen a decir los tribunales durante estos meses de infarto que faltan hasta las elecciones.
En este acto tampoco se aclaró si en ese coro estarán PP y VOX y de qué manera y si la voz cantante la llevará la Prima Donna Ibarrola o el tenor Toquero.
De momento muchos dorados y mucho “vamos a ganar, ahora sí que sí”, pero cuidado señora Ibarrola con darle más importancia al ruido y a lo superficial que a lo que realmente le importa a la ciudadanía navarra. No sea una K-Pop fan más. Pueden ser competitivos hasta la muerte. Son capaces de transformar sus rostros y sus cuerpos hasta quedar como muñecos de porcelana. Dicen que incluso llegan a operarse las rayas de las palmas de las manos si no les gusta el futuro que creen ver augurado en ellas…