En su contumaz resistencia a la captación digital en Navarra de ETB -televisión pública de la CAV que solo puede sintonizarse en los canales analógicos-, el Gobierno de UPN ha encontrado un argumento sensible: los partidos de pelota a mano profesional. Un derechazo hasta el rebote sentimental difícil de devolver a buena. Una de sus exigencias en el proceso negociador (si quieres que algo no funcione, crea una comisión) es que ETB ceda o comparta los derechos de emisión de la pelota con Navarra Televisión, a cuyo presupuesto contribuye el Ejecutivo Foral mientras Barcina presume de no haber caído en la megalomanía de una televisión autonómica. Tiene jeta para eso y para más. Si no le apetece ponerla, ya tiene a Sánchez de Muniáin, consejero portavoz (verle bailar la jota La Pilindros en las últimas dianas -plaza de los Burgos- era como para quitarle la cartera de Cultura). Con la misma estrategia, UPN podría exigir a TVE que compartiera los derechos del encierro con la cadena autonómica camuflada (los minutos de la carrera) para que su explotación comercial redujera la aportación de dinero público (la cadena pública estatal no emite publicidad). También, solicitar a la Meca que Canal+ le permitiera difundir en abierto la corrida del día de San Fermín (día grande de las fiestas). En atención a los navarros que quieran un tratamiento y análisis más localista del encierro (incluso en euskera) y a los que no puedan acudir al coso taurino por la tarde ni abonar el pago por visión. Antaño, la Meca negociaba el encierro con TVE y el contrato contemplaba la retransmisión de un par de corridas. Cuando vendió la Feria a Canal+, esta televisión privada vino obligada a ofrecer el encierro (3 años). Hogaño, el encierro en directo es patrimonio de TVE -que vende y cobra derechos- y la feria taurina, del Plus. O en lugar de pelota, hacérsela: un Barcinario (telediario Navarra según Yolanda) y un cambio en el logo: en lugar de pajarico, gaviota.