Porque siempre ha sido así
Es mi tipo de persona favorito. Los llamo los porque siempre ha sido así, y muchos suelen utilizar la coletilla y al que no le guste que se joda. Con personas así puedes discutir un rato a gusto. Te pegas contra un bloque, claro, pero no es como hablar con uno que piense igual o similar a ti, que a los dos minutos ya no tienes nada que decirte. En mi cuadrilla tengo varios porque siempre ha sido así. Los adoro, por supuesto. Varios de ellos odian a los catalanes desde mucho antes de que se pusiese de moda. Porque hablan en un idioma que no es el de siempre, porque hacen ondear banderas que no son las de siempre, por lo que sea, manía que se elevó a cotas altas con Carod Rovira y que ahora ha alcanzado su nivel máximo. No pueden ni verlos, pero, eso sí, que no se independicen o que ni tengan la opción de decidir si lo quieren hacer o no hacer. Tal es su nivel de manía: lo que sea, con tal de que se jodan. Si sacas a colación temas como la libertad de los pueblos para decidir libremente si así lo desean y bla bla bla, da igual, te sacan la constitución del 78 -que por supuesto no han leído, aunque tú tampoco- y ahí se acaba la cosa. Y ni se te ocurra entonces mentar que la historia avanza y que no es una foto fija eterna: la constitución del 78. Tampoco mencionan aspectos económicos o deportivos o ni siquiera sentimentales -todo lo que han estado en Cataluña es varias veces en Salou cociéndose como avutardas, les daba lo mismo estar en Astorga- o ni mucho menos políticos. Es porque siempre ha sido así, hay que ir primero a ese bar -como los últimos 25 años- y putos catalanes. La unidad de España les importa tres cojones, en realidad. Es la unidad de su mente lo que quieren mantener. Necesitan que los referentes que creen que se pueden controlar sigan inalterables, pues la vida ya es de por sí lo suficientemente volátil. Son mayoría absoluta. De lejos.