No hay quien os entienda
Imagino que llega Enrique Maya a casa una noche después de todo el día en el ayuntamiento y le dice a su mujer Cariño, vengo agotao. Y ella le contesta ¿Y eso? Y la conversación sigue: Pues que por fin la plaza de Conde Rodezno se va a llamar Plaza de la Libertad. ¿Cómo? Que Conde Rodezno se va a llamar Plaza de la Libertad. Ya, joder, eso ya lo he oído. Lo que te pregunto es cómo puedes estar agotado por eso. ¡Ah! Es que ha sido una pelea francamente dura en la que nos hemos tenido que embarcar para que este alcalde que solo gobierna para los suyos accediera a cambiar el nombre de la plaza, respetando a la mayoría del pleno y fundamentalmente a la inmensa mayoría de los pamploneses, que a es quienes nos debemos. Han sido largas semanas de contactos con las asociaciones de la memoria histórica, con el PSN, incluso con IE, para conseguir hacer ver y entender a este penco de alcalde que tenemos que no se podía mantener ni un minuto más la infamia del anterior nombre. Lo hemos logrado. Es un gran día para la democracia. Pero eso cansa mucho, la gente no sabe lo que se cansa uno de tener que hablar con unos y con otros y limar asperezas, oír diferentes puntos de vista, todo. Vengo rendido. Tienes los cojones cuadraos, Enrique. Mujer, la política es... Cuadraos rectangulares y con puertas, hombre. No es para ponerse así. ¿Tú seguro que estos cuatro años pasaos ibas a trabajar? ¡Pues claro, me ofende que...! Oye, oye, oye, que soy tu mujer, que no soy de la prensa, que a mí no me vengas con interpretaciones. Tú fijo que te has pegado estos cuatro años con el Candy Crush ese, dale que te pego. ¡Bueno, ya está bien, no cambié el nombre de la plaza porque no tuve tiempo! ¿Cómo? ¡Pero tendrás morrazo! ¡Ya me has oído! ¡Y no quiero hablar más de trabajo! ¡Pero si has empezado tú! ¡Joder, pa una cosa que empiezo también te quejas! ¡No hay quien os entienda!