¡Beste bat!
bien, ya ha comenzado el festival Punto de Vista y seguro que, una vez más, la habilidad, talento y trabajo de Oskar Alegría hará, junto con el esfuerzo de otros muchos, que vuelva a ser un éxito y que los aficionados al cine menos convencional sigan encontrando en Pamplona un lugar en el que pararse a disfrutar de esas películas que en muchas ocasiones no se sabe muy bien qué son y por tanto pueden llegar a serlo todo. No iré, porque jodo las películas al verlas, al igual que le pasaba al personaje de Amanece que no es poco que al no ser intelectual decía que estropeaba las novelas al leerlas. Tampoco fui a la inauguración, aunque el amigo Alegría me mandó un amable mail, le contesté que sí y luego resulta que fallé: estoy dejando de fumar, Oskar, no me lo tengas en cuenta, cambio de opinión varias veces por minuto, me crezco, me hundo, ya sabes. Bien. Yo a dónde quería llegar es a que espero que esto del festival de los cojones se acabe pronto. La relación del festival con Oskar, me refiero. Creo que leí que tiene comprometido ser también el Director Artístico el año que viene y ya está, se acabó. Ya era hora. Basta ya de escaquearse. Tienes que hacer películas, chaval. O sea, vale ya de andar por ahí pajareando y viviendo del cuento, aunque sea malvivir. Tienes que hacer películas. Con La Casa Emak Bakia la cagaste, así que ahora apechuga. No se puede hacer una obra maestra, tirarnos a todos de las butacas babeando y ahora dejarnos con las ganas eternamente. Has nacido para hacer películas, te jodes. Posiblemente también has nacido para escribir, hacer fotografías, dar entrevistas espléndidas y deambular, pero queremos, mínimo, otra. Ya, es completamente injusto, fascista y quizá hasta contraproducente pedirte nada, pero es que somos miles, Oskar. A tu ritmo, sin prisa ninguna, pero otra. Te esperamos, te queremos, te admiramos. Sin acritud.