juan Luis Sánchez de Muniáin, el parlamentario que cobra 4.159 euros brutos mensuales como parlamentario a los que suma otros 1.235 simplemente porque en su día fue consejero del gobierno y la actual ley de incompatibilidades permite aberraciones de este calibre -que tengas un trabajo que te da 4.160 euros al mes pero tengas derecho a que te lo completen hasta 5.400, lo que cobran Vera, Goikoetxea o Iribas, entre otros-, fue el encargado hace un año de poner una denuncia para que ETB no se pueda ver en Navarra por la TDT, algo que ahora mismo sí se puede hacer. Esta denuncia era desconocida hasta ahora y es la que ha permitido a Industria de Madrid exigir a ETB que deje de emitir inmediatamente. Sánchez de Muniáin hizo esta denuncia estando en el Gobierno de Navarra, lo que da buena muestra del nivel de enfermedad reinante en ese y anteriores gobiernos, así como en parte de la sociedad navarra, preocupada por que se puedan ver dignamente en los hogares navarros cuatro canales de una televisión que cuando menos ofrece un nivel informativo y televisivo bastante superior a la media de lo que oficialmente llega a nuestra casas. Un exgobierno ocupado en perjudicar a sus ciudadanos y en quitarles oferta -de ocio, cultural, informativa, lingüística-, una oferta que nos llega sin coste económico ninguno y tras más de 30 años conviviendo con ella -de hecho me acabo de acordar que uno de estos días de abril de hace 30 años que vi por ETB cómo el Barça eliminaba al Goteborg en semifinales de la Copa de Europa-. Un exgobierno ahora oposición lleno de sectarios, paletos con ínfulas y profesionales del cuento como el susodicho, más de 20 años viviendo de lo público sin aportación brillante alguna que se recuerde y una ética inexistente cuando cobras más que el 90% de los navarros y aún te permites el lujo de coger 1.260 euros más del paupérrimo fondo común.