Oportunistas
Tiene cojones que la CEN manifieste su “profunda preocupación” por el plan de ordenación del tráfico presentado hace poco por el Ayuntamiento de Pamplona, ya que, a su juicio, “puede afectar muy negativamente la accesibilidad al centro de la ciudad y por tanto al comercio del Casco Antiguo y del Ensanche”. Bien. Estoy con la Asociación de Comerciantes del Casco Antiguo cuando señala que este plan de tráfico hay que hacerlo con el consenso de todos y viendo riesgos y peligros, pero lo intragable es que los de la CEN tengan -precisamente en 2016, precisamente cuando todo está ya arrasado o casi- los santos cojones de hablar de comercio, de hablar de ciudad y de hablar de proteger al pequeño, en general, cuando llevan callados como perros desde que en 1992 se instaló la primera gran superficie en esta comunidad. Desde entonces, se han abierto a decenas, de gran tamaño y de mediano, la gran mayoría lejos del centro de la ciudad o de otras localidades, y se siguen abriendo -el último es uno cerca de Olaz-, incluido ese Corte Inglés que iba a ser según Barcina -y la CEN no lo negó- “el motor” de la ciudad y que no ha hecho sino ver cerrar tiendas una tras otra. La CEN jamás presionó a los gobiernos de UPN para que las leyes protegieran al pequeño ante la avalancha de los grandes, jamás hizo fuerza real para que las leyes incluyeran herramientas que impidieran la desertificación comercial. ¿Ha paseado alguien de la CEN por, yo que sé, la calle Joaquín Larregla, de la Milagrosa, donde hay 12 bajeras cerradas o más y solo queda en pie el bar Goenkale? ¿Dónde coño estaban cuando esta ciudad y ese y otros muchos barrios -¿han visto la calle Olite arriba, y Barañáin, y y y y??- iban bajando persianas de 10 en 10 cada semana, dónde? Espero que el Ayuntamiento sí haga caso a los comerciantes del Casco, que llevan décadas peleando, no como esa banda de oportunistas de la CEN.