Menos lobos
El paro registrado en Navarra en octubre fue de 38.700 personas, en noviembre de 38.900 y en diciembre de 40.000. La media del trimestre fue, por tanto, de 39.200. Ayer, la Encuesta de Población Activa dijo que en esos 3 meses la media de parados en Navarra fue de 30.800, casi 9.000 menos que el registrado, casi un 25% menos. Siempre he dicho que no me fío de la EPA, no al punto de creerme que hay en Navarra 7.600 parados menos que hace un trimestre -¡el 19% menos!- o que, como he dicho, haya solo 30.800 personas realmente paradas y un 10% de tasa de paro, lo que ayer sirvió a gobierno y afines para darse un rato -un rato largo- bien de jabón. No me creo la EPA ahora y no me la he creído nunca, ojo, pero el vaivén de este trimestre en Navarra -vale también para cuando sube a lo bestia, que ha sucedido- lo certifica. La seguridad social de 31 de diciembre habla de 265.000 afiliados y la EPA lo cifra en 277.000. ¿Por qué no me creo a la EPA? Porque es una encuesta, porque su metodología explica que abarca a 163.000 personas, lo que en Navarra vendrían a ser como mucho unas 2.000. Y es precisamente ese tamaño pequeño el que está muy expuesto a grandes fluctuaciones, a pesar de que haya trimestres que no se registren saltos importantes. Sirve como tendencia, sirve para diferenciar comunidades unas de otras, para analizar datos sociológicamente, también laboralmente, para compararse con Europa porque a fin de cuentas es la metodología que se usa en Europa y fue Europa quien la impuso, pero no sirve una mierda para el tema exactitud y medallas y lo contrario. No es un problema ni de este gobierno ni del anterior de UPN, es lisa y llanamente que es una herramienta muy volátil en comunidades pequeñas (La Rioja es otro ejemplo, este trimestre dice la EPA que el paro ha bajado allá un 20%. ¡Tururú!) y, entonces, en días como ayer, mejor que el pecho siga pa’ dentro.