Síguenos en redes sociales:

Ni beneficiado, ni perjudicado

da vergüenza que Maite Esporrín y María Caballero anden como dos desaforadas intentando enmierdar el nombre de Armando Cuenca, exigiéndole que dimita porque es socio de una cooperativa a la que tanto Ayuntamiento como Gobierno hace pagos. En primer lugar, Cuenca está en excedencia desde que es concejal. En segundo lugar, esa cooperativa -Katakrak- ya recibía compras por parte de Ayuntamiento y de Gobierno cuando UPN estaba en el poder. En tercer lugar, las decisiones de las compras las toman las y los bibliotecarios de las bibliotecas de Pamplona que deciden comprar en Katakrak, apenas una de las muchísimas librerías a las que se compra anualmente a lo largo de todo Navarra. Lo que tendrían que hacer Caballero y Esporrín si tienen coraje es ir a esas 7 bibliotecas -6 de ellas del Gobierno, 1 del Ayuntamiento- que han comprado a Katakrak y decirles a la cara a los y las trabajadoras a ver si han comprado a Katakrak presionados por Cuenca o por el equipo de gobierno. Es que, para más cachondeo, el gasto en Katakrak en 2016 ha sido la mitad que en 2014 -cuando gobernaba UPN-, apenas 2.200 euros en libros, un beneficio que -he sido librero- apenas es de 600 euros como mucho. ¿Qué va a hacer Katrakak, verse perjudicada porque uno de sus socios ha decidido ser político? Cosa distinta es que de repente los informes dieran cuenta de un crecimiento bestial en la facturación, con cargo a las áreas del ayuntamiento que fuera, pero es que en Cultura han bajado, Cuenca está en excedencia y la cooperativa, además, no reparte beneficios. Hay más gastos del Ayuntamiento -Participación Ciudadana ha pagado 4.800 euros por charlas y fondos bibliotecarios-, pero en menor medida que espacios similares o librerías, puesto que Katakrak apenas supone el 5% del gasto en librerías. Completamente a favor de que nadie salga beneficiado porque nadie sea político, pero tampoco perjudicado.