Síguenos en redes sociales:

Altura de miras para todos

A diferencia de muchos, soy de los que cree que hacer públicas las desavenencias que existen entre quienes gobiernan en el Ayuntamiento de Pamplona no tiene por qué ser negativo, sino una situación interna que es sana mientras no se enquiste y una plasmación hacia el exterior saludable para que los ciudadanos nos enteremos algo más de qué pasa cuando varios partidos tienen que ceder mutuamente aspectos si quieren gobernar en coalición. Siempre y cuando ninguna de las partes pierda de vista que están ante unos años históricos que pueden no repetirse jamás no veo qué tiene de malo que unos a otros se echen en cara cuestiones concretas y generales y se emplacen a mejorar las relaciones. Porque no creo que sea como he leído por ahí solo un tema de que si un concejal tiene mucho o poco ego, ya que en la rueda de prensa había otra concejal que lleva bastantes años ahí y que no ha dado muestra jamás ni de ego ni de no ego y que -imagino- si ha decidido llegar hasta un punto así es porque ha visto que no quedaba otro remedio. El problema real y sus soluciones solo las conocen quienes están dentro, pero es barato achacarlo todo a una sola persona o solo a una parte, algo en lo que, siendo contundente como fue en varias cosas, no cayó Joseba Asiron, bastante más abierto a la autocrítica que mucha de su parroquia, y sabedor de que esos 4 concejales que mostraron su malestar representan casi al mismo porcentaje de votantes que le votaron a él -más del 15% del electorado- y que el momento histórico los necesita. Supongo que cuando pidió tanto a Aranzadi como a I-E “altura de miras” fue al mismo tiempo capaz de visualizar que él es el principal responsable de encaminar correctamente el problema y que la oposición no se pegue lo mucho que queda de camino aplaudiendo con las orejas. Si el tema se queda en una tensada de cuerda, por fuerte que haya sido, bienvenida sea.