Se autorregula
Vives en un mundo en el que a un tío que dirige un banco le relevan de su puesto y le firman una pensión de 23 millones de euros (1.000 veces el salario medio anual, un español medio debería vivir 1.000 años para ganar ese dinero) y tan solo 3 meses después ese banco que ha sido llevado a la más absoluta ruina por ese tío y unos cuantos más es comprado por otro por un euro y cerca de 300.000 accionistas y bonistas -inversores en bonos, renta fija- pierden absolutamente todo lo invertido, sus acciones y sus bonos convertibles no valen nada. Cero. Nada. Agur. 300.000 personas es bastante, solo hay 13 ciudades en España con esa cifra de habitantes. Pero el antiguo jefe se ha llevado para su futuro 23 millones, que ascienden a 74 si se engloba a toda la cúpula del Banco Popular que se fue a la par que él de una entidad con casi 100 años de historia, cerca de 12.000 empleados y, ojo, 4,6 millones de clientes. Pues todo eso vale un euro. Vives en un mundo así, en el que pasan cosas así y no solo pasan cosas así sino que está perfectamente permitido y legislado, nadie saca la escopeta y hoy mismo en este planeta se escuchará decir un montón de veces que “el mercado se autorregula solo”. El capitalismo atroz se autorregula solo, un señor se lleva a casa 23 millones de euros y 300.000 se quedan sin nada de lo que invirtieron. ¿Les obligó alguien?, nos podemos preguntar. No. Resultado: el mercado se autorregula solo, un listo puede lo mismo que 300.000 idiotas, el mercado suele defender más al listo que a los idiotas, los idiotas solemos ser la inmensa mayoría y los listos son menos. Y de ahí que les vaya mejor, si por mejor entendemos que quizá mañana, quién sabe, el listo decide que ya no quiere trabajar nunca más, aunque esta clase de gente es la que trabaja hasta bien vieja y pide retrasar la jubilación porque “el actual sistema de pensiones es insostenible”. Y tanto.