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Un poco de seriedad

No es de recibo que Osasuna siga teniendo tan serios problemas de comunicación y de transmisión a la sociedad de sus objetivos. Hace unas semanas fue el director deportivo el que convocó una rueda de prensa para desmentir o matizar unas iniciales declaraciones suyas donde decía que Osasuna era candidato al ascenso para después recalcar que era del segundo grupo y ni mucho menos entre los 3 favoritos. Ahora el gerente Ardanaz se descuelga con que las propuestas que han hecho al Gobierno de Navarra para la adecuación o remodelación del Sadar -propiedad de todos los navarros, les guste el fútbol o no- son “irrechazables”, cuando ni siquiera se sabe si se va a tener que abordar la reforma obligatoria que estipula la LFP o una ampliación hasta más allá de los 22.000 asientos. Pues nada, no hay manera, siempre o casi siempre que hay algo serio que tratar hay alguna salida tempranera de pata de banco que despista, enturbia y complica el análisis tranquilo de la situación. El Gobierno de Navarra no tiene legalmente obligación ninguna de apoyar a Osasuna más allá de lo que él estime, aunque personalmente espero que ponga de su parte para hacerlo hasta el nivel que se pueda. De la misma manera, el hecho de que en una de las comunidades vecinas se haya metido dinero público a espuertas en los estadios es problema de la comunidad vecina -aunque debería estar terminantemente prohibido por la LFP y la RFEF que ni un solo euro público financiase al fútbol de élite, ni uno solo- y no de los partidos políticos que aquí conforman el gobierno, que tienen sus propias estructuras y poder de decisión, amén de que estemos en una sociedad que nunca ha visto con la misma manga ancha que en otros lugares el fondo perdido a Osasuna. Nunca es nunca. Se haga lo que se haga, que por favor pongan a explicarlo a alguien que sepa comunicar y no decir bravuconadas. Saldremos ganando todos.