Pequeño paso adelante
Hubo la semana pasada asamblea de Osasuna y en ella la directiva dijo que están abiertos a consultar a la asamblea si seguir contando o no con el patrocinio de una casa de apuestas, una actividad con decenas de patrocinios pero que, a su vez, cada día cuenta con mayor número de detractores debido a los crecientes problemas de ludopatía que se están generando. Está bien esa predisposición. Dijo otra cosa el directivo Ignacio Yániz, no obstante, en la que patinó: también tenemos marcas de bebidas alcohólicas y azucaradas y no por eso fomentamos el alcoholismo y la obesidad. Uno: no se fomenta la ludopatía, pero se ayuda a hacer más visible una actividad que puede degenerar en ludopatía. Dos: las cosas negativas no son menos negativas porque haya otras cosas negativas. Tres: alcohol y bebidas azucaradas no son el patrocinador principal. Cuatro: alcohol y bebidas azucaradas son productos en sí mismos potencialmente peligrosos -el alcohol peligrosísimo- pero con componentes sociales, culturales, económicos y vitales muy diferentes -no digo mejores, digo muy diferentes- a una actividad como el juego, que empieza y acaba en sí misma, cuya degeneración puede estar oculta durante años pero a su vez desarrollarse en muy pocos meses. Cinco: sería conveniente que los clubes asistiesen a charlas sobre adicciones, para comprender que no es lo mismo que te patrocine un producto azucarado que una casa de apuestas. Seis: física y metabólicamente hablando, beber alcohol y comer azúcar se puede contrarrestar -algo- con otra alimentación o ejercicio, mientras que no hay nada que contraponer a apostar, salvo no apostar. Y siete: ustedes, como representantes de equipos deportivos que promueven salud y felicidad a las personas y a los jóvenes, deben tener un cuidado especial con esto, ya que la Ley del Deporte, por desgracia, aún no impide que determinados sectores patrocinen equipos.