A la contra

Hace calor

07.02.2020 | 07:31

"La existencia del Maravillas señala una verdad incómoda para muchos: se diseña la ciudad para generar beneficios privados derivados de las rentas del suelo y el turismo, con la colaboración de las instituciones. El Maravillas bloquea este tipo de operaciones. Por eso no gusta". Estas frases las escribió ayer el concejal de Aranzadi Armando Cuenca. Septiembre está siendo muy caluroso, sin ir más lejos el lunes llegamos a los 23,5 grados de media en Pamplona. Según Cuenca, Maravillas bloquea que se generen beneficios privados derivados de las rentas del suelo y el turismo, beneficios que se logran gracias a la colaboración de las instituciones. Cuenca: vaya usted al bar Oreja o al 84 o al Giroa o al Zuriza o al Orbela o al Askartza y les cuenta este asunto y de paso que le enseñen los permisos municipales necesarios para expender alcohol y cobrarlo, que es lo que hace el Maravillas y que es de lo que se trata. Y las tasas que pagan. Vaya y que le cuenten cómo se han hecho de oro y tienen varios chaleses, todos conseguidos gracias a la especulación, las rentas del suelo y las instituciones. Y al turismo. Vaya al, yo qué sé, Txiki, en Descalzos, y les pregunta lo del turismo. Está muy bien tener teorías que abarcan la totalidad del universo, pero luego cuando se bajan al suelo y pisas los callos de los curritos -mucho más curritos que tú, incluso- que llevan décadas intentando ganarse la vida con la mayor dignidad posible y que tienen que escuchar las chorradas de los políticos por ganar -o creer que se van a ganar- cuatro votos hay que aguantar también que alguien de esos te ponga un día en tu sitio y te explique que el Maravillas no bloquea nada y que estaría muy bien que se cambiasen muchas cosas y abusos, pero que lo que se hace en el Maravillas no deja de ser otro abuso y un choteo para muchos y muchas, esa "gente" con la que muchos se llenan la boca.