A la contra

Con tiempo o rápido y mal

17.02.2021 | 00:14
Marisa de Simón, de Izquierda-Ezkerra.

Hace unos días se publicó en este medio una carta sobre un asunto municipal de Pamplona, firmada por varios integrantes de diversos partidos políticos de izquierda, partidos que algunos de ellos fueron en coalición las pasadas elecciones forales y municipales y otros que fueron en solitario. Hace no mucho más leí a la secretaria general de I-E, Marisa de Simón, comentar que aún queda demasiado tiempo para pensar en coaliciones y, la verdad, me acordé de que en 2019 los más de 10.000 votantes de I-E en Navarra lograron un parlamentario por apenas el 0,01% de los votos, me acordé de que el 3,82% de los votos de Pamplona –Podemos– no sirven de nada, ni el 3,40% de I-E ni el 0,8% de Aranzadi. Y pensé que tendrá razón De Simón en que dos años son mucho pero también que en el fondo no son nada, se van en un abrir y cerrar de ojos. La derecha va en coalición, la izquierda abertzale también, igual hace Geroa Bai y solo el PSN por ahora funciona a su aire. ¿Queda mucho tiempo o no sería mejor trabajar desde ya en una coalición firme y que aglutine ese espacio de no menos de un 8% y quizá cercano al 15% que puede existir en Navarra y que si se deja para última hora será un desastre a causa de las cuitas internas, las sillas y los egos? Los votantes de izquierda no abertzale merecen que se les trate de una manera adulta y, entendiendo de sobra que cada partido tiene una forma de funcionar y una historia y unas líneas rojas, 2019 mostró que se jugó con fuego, tanto que en Pamplona no hay una sola silla de esa ideología y en el Parlamento hay 3 –la de I-E de milagro– que por separado a saber si no serán 1 o 2 en 2023 pero que con un proyecto serio y trabajado con calma podrían ser 4 o 5 o a saber. Esta pandemia ha puesto en primer plano lo público, a priori el gran vector en el que se basa la izquierda. Es la hora de mirar en conjunto y dejarse de sillones. Y sin tiempo que perder.