Mugatik

Plantando cara

09.02.2020 | 05:05

La izquierda más de lo más siempre dispuesta a plantar cara a la reacción, ahí donde se presente. En Andalucía no pasó un día de la subida de la extrema derecha sin que se echara a la calle al grito de "no pasarán". Solo que ya habían pasado. A esa izquierda que no sabe convencer al votante se le hace la entrepierna coca cola ante la idea de salir a la calle a demostrar su insobornabilidad. El secular enemigo lo sabe y no tiene más que poner cebo en el anzuelo. Pica siempre. Abascal, por ejemplo, en Euskadi no vende un peine. Sabía que este fin de semana no iba, ni de lejos, a llenar el Kursaal donostiarra ni el Euskalduna bilbaíno. Pero qué importaba si ni en un caso ni en otro la noticia iba a estar dentro sino fuera. No vimos ni salas semivacías ni arengas cuarteleras, sólo el ya clásico rosario de insultos y consignas, con su colofón de cargas policiales, detenidos y contusionados. Una gloriosa jornada para el antifascismo, cuyo beneficiario directo será el fascista: votos allende el Ebro. A Rivera le gusta montarla. En Altsasu la cosa le salió a medias hace unos meses. El domingo en Errenteria la petó. Qué mejor, para animar su alicaída carrera electoral, que unas tomas de heroicos caballeros españoles rodeados de salvajes hordas abertzales. Seguro que todavía hay algún aguerrido borrokalari que todavía piensa que se ha dejado alto el pabellón. No quiero imaginarme su indignación si el acto hubiera sido en Madrid y el boicoteado Otegi Sin olvidar el escrache a Cayetana Alvarez de Toledo en la Autónoma de Barcelona. Un poco de oxígeno para la que puede ser la única militante del PP que logre escaño en tierras catalanas, pero utilidad cero para la causa independentista. Entre tanta estupidez, los beratarras acertaron. Ni puto caso a Sayas, Beltrán y compañía, venidos a insultar en nombre de Navarra Suma. Se volvieron sin un titular para llevarse a la boca. Eso sí que fue un estrepitoso fracaso.

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