De frente

En la Luna

09.02.2020 | 15:50

dice el proverbio que cuando el dedo señala la Luna, el necio mira el dedo. Pues hablemos de la Luna, que no solo es territorio reivindicado por poetas. En pocas semanas, la actualidad volverá a poner en órbita a ese satélite en el que por primera vez, hará 50 años el 21 de julio, puso los pies un ser humano, al menos de la que hay constancia documental y mientras National Geographic no diga lo contrario en algún documental sobre alienígenas, y si descartamos, dicho sea de paso, las teorías de que todo fue un montaje con mucha carga cinematográfica detrás. El caso es que quienes tenemos más de medio siglo de memoria recordamos esa madrugada de verano pegados a la televisión como si presenciáramos una de aquellas películas en blanco y negro que programaban en la Primera Cadena o en la UHF. Corríamos al balcón con la ilusión de adivinar algún movimiento en el fondo plateado de la Luna que confirmara lo que nos contaban, pero estaba en cuarto creciente y además el Apolo XI había estacionado en la cara oculta. Mala suerte.

Aunque años después de aquel acontecimiento que paralizó por unos minutos el latido de la humanidad la Luna haya quedado abandonada ahí arriba -incluso por los poetas menos inspirados-, la carrera espacial entre EEUU y la URSS por ver quién era el primero en colocar su bandera, dejó un legado de "grandes avances científicos", como explicaba ayer Javier Armentia. Desde 1972 no ha habido más expediciones; de tiempo en tiempo aparecen nuevos proyectos, países que quieren embarcarse en la aventura, incluso viajes para turistas. Nada concreto.

Alguien dirá, con buen criterio, que no era el día de hablar de la Luna, sino de política; de celebrados acuerdos de última hora, de revolcones emocionales, de caras desencajadas, de infames oportunistas llegadas de fuera, de manipuladores de sentimientos y de aniversarios, de las que vienen para hablar de Sánchez, de los de 'dije lo que dije' y los de manzanas traigo. Podía haber escrito de todos ellos y ellas, pero ayer cuando miré el dedo señalaba a la Luna...