Editorial

Medidas con aval político unánime

16.04.2020 | 00:37

El nuevo paquete de ayudas de Navarra a los autónomos pretende, al igual que las medidas para las pymes, reducir el impacto de la crisis económica y laboral fruto del coronavirus y garantizar certidumbres de mejora a corto plazo

el Gobierno de Navarra dio luz verde ayer a un nuevo paquete de medidas para tratar de paliar los efectos sociales, laborales y económicos de la crisis sanitaria por el impacto de la pandemia del coronavirus en Navarra, el tercero en apenas tres semanas. Entre otras, se recogen nuevas ayudas a la financiación de la investigación científica y técnica, la financiación de los servicios sociales y a la coordinación de salud laboral con las empresas. Sin embargo, buena parte de las nuevas ayudas de carácter específico se destinan a los aproximadamente 47.000 trabajadores y trabajadoras autónomas de Navarra. En este sentido, se destinan 2.200 de ayuda directa como prestación extraordinaria a aquellos autónomos que hayan cesado la actividad, también 2.200 euros para socios trabajadores de cooperativas, autónomos societarios o trabajadores en sociedades sin personalidad jurídica o en sociedades mercantiles. Las medidas aprobadas por el Gobierno de Navarra cuentan con el respaldo unánime de todas las fuerzas del arco parlamentario, desde los socios del propio Ejecutivo –PSN, Geroa Bai y Podemos–, al apoyo de Navarra Suma, EH Bildu e I-E. Quizá sea ése otro factor de estabilidad institucional a destacar en Navarra en un momento en el que la tensión creciente crece en Madrid azuzada por una oposición conjunta del PP y de la ultraderecha de Vox más interesada en desgastar al Gobierno de Sánchez y Podemos y romper las alianzas políticas que lo sostienen que en aportar propuestas para afrontar la crisis sanitaria y sus consecuencias económicas y de empleo. Además, este nuevo bloque de ayudas para autónomos tiene en cuenta la facturación previa, el patrimonio o la declaración fiscal de los posibles solicitantes para garantizar la progresividad y el acceso a quienes más lo necesitan. Seguramente, no será la solución definitiva para los miles de autónomos afectados por el confinamiento, el descenso del consumo o la caída de la actividad económica, pero pretender ser una salida de emergencia para paliar sus efectos más inmediatos. Más aún desde la evidencia de que un crédito suficiente a los autónomos y pequeñas y medianas empresas no solo afianza el empleo o crea otros nuevos, es que también refuerza la confianza de esos trabajadores en tanto que consumidores. A la vista de esta nueva crisis que ya está aquí, resulta obvio que sin crédito ni consumo no mediará esa regeneración económica para generar las certidumbres en un mejor futuro a un plazo lo más corto posible.