Mesa de Redacción

Congruencias

07.09.2020 | 00:42
Congruencias

el nuevo Ejecutivo de Urkullu supone la plasmación mimética del criterio de la ciudadanía expresada en las urnas, que avaló el bipartito reforzando la representación de PNV y PSE hasta hollar la mayoría absoluta por primera vez en dos décadas largas como herramienta de estabilidad para responder a la emergencia sanitaria y a las urgencias económica y social. La dinámica coherente de la política de la CAV se extiende también a la oposición bajo el liderazgo de una EH Bildu consagrada a las labores de estímulo y control gubernamental, ya sin la infausta violencia omnipresente en la agenda diaria. Esa congruencia del Gabinete del trilehendakari Urkullu, incluyendo a Mendía para evidenciar un plus de compromiso en tan crítico contexto –y para una mayor visibilidad del PSE–, refuerza también la cohesión en el Gobierno de Chivite, sostenido mayormente en torno al PSN y Geroa Bai como réplica lógica al frentismo que guió la constitución de Navarra Suma como adición a la diestra esencialista. Precisamente el conglomerado liderado por el redivivo Esparza representa el contrapunto discordante al aglutinar a un socio del PP, al mismo PP que pacta a cada ocasión con Vox y a una sigla como Ciudadanos que igual negocia con los ultras que con el PSOE. UPN habrá de aclararse en algún momento.