Otra vez nuestros derechos

18.03.2020 | 01:04

En estos tiempos extraños, es necesario no dejar a nadie en la estacada. Ya que, si no lo remediamos, las consecuencias sociales de esta crisis sanitaria serán importantes. Porque normalmente, en tiempos de crisis y emergencias, es la gente trabajadora quienes pagamos el peaje social y económico.

Sin embargo, es la empatía social, necesaria y humana, la que nos hace avanzar en todos los sentidos. Cualquier decisión de cualquier gobierno en este momento debe contemplar cláusulas y medidas para garantizar que los derechos laborales no se deterioren todavía más. Hace falta un plan de choque sanitario, pero también un plan de choque social y laboral.

Entendemos que estamos ante un momento inédito y difícil, pero la falta de concreción en algunas medidas aprobadas por el Gobierno de España está generando inseguridad jurídica, una cascada de consultas a los sindicatos, muchas dudas en los centros de trabajo e incertidumbre en la gente trabajadora. Se ha decidido el qué, pero no el cómo, un olvido que hará que en muchas ocasiones los derechos de la clase trabajadora se resientan. Hoy mismo hay docenas de sindicalistas resolviendo dudas y tratando de dar respuestas.

Si algo está demostrando esta crisis es que lo público, en su significado más amplio, es la base para la protección de la gente. Si en este país se hubiera impuesto el liberal laissez faire, laissez passer, ahora no tendríamos herramientas para mitigar las consecuencias del coronavirus.

Además de eso, la situación laboral y social creada por los efectos de cierres, ERTEs y bajadas de producción hacen que también tengamos que poner en valor la responsabilidad que tenemos los sindicatos ante el papel que nos toca jugar. Porque nuestras organizaciones, con capacidad técnica, legitimidad democrática y extensión en territorios y sectores económicos, somos el primer muro de contención ante posibles abusos empresariales.

Vivimos una situación excepcional que requiere medidas excepcionales, por eso creemos que hay que romper hoy algunos límites de las reformas laborales, nos ayudaría a un mejor control de la situación en el ámbito laboral.

Por eso, desde CCOO hemos creído importante trasladar al menos tres propuestas al Gobierno de Navarra para que la cascada de ERTEs no provoque un caos en derechos y empleo. En primer lugar creemos que es fundamental que en aquellas empresas donde no hay representación sindical, los ERTEs se puedan negociar en el ámbito sectorial, como se hace con los convenios. En segundo lugar es vital que se constituya cuanto antes una comisión para realizar el seguimiento ante los diferentes expedientes, una comisión en la que deberíamos estar todos los sindicatos, organizaciones empresariales, Gobierno de Navarra e Inspección de Trabajo. Y, por último, es necesario un mayor control de las causalidades aducidas por parte de las empresas para aplicar estos ERTEs.

Asimismo, hace falta dinero público para evitar despidos y cierres de empresas. Por eso las prioridades están claras. Hace días que los sindicatos mayoritarios pactamos algunas medidas importantes. Y todo porque esta situación extrema nos coge con un mercado de trabajo frágil y dual, en el que conviven personas con derechos y personas sin protección.

Desde que estalló la crisis sanitaria, cada hora y cada momento estamos padeciendo el impacto que está teniendo. Podrán ser cientos los despidos y los cierres, lo que tendrá, si no ponemos remedio, un efecto económico y social demoledor.

Con toda probabilidad, esta situación no va a ser corta. Necesitamos de forma urgente medidas que frenen la destrucción de empleo, empresas, deterioro de la capacidad de las personas autónomas y, en la medida que sea compatible con las exigencias de seguridad sanitaria, actividad. En un plazo posterior un plan de reactivación e impulso económico que eviten la prolongación de la crisis y sus consecuencias sociales.

En CCOO hemos activado diferentes herramientas telemáticas que, por ejemplo, han hecho posible que durante este fin de semana hayamos podido atender a docenas de personas que mostraban inquietud ante la situación. Y en nuestra web continuamente colgamos las novedades y consejos sobre el coronavirus y su efecto en el ámbito laboral.

Necesitamos fortalecer el sentido de ciudadanía, el sentimiento comunitario, la solidaridad. Por eso, ese aplauso sanitario que damos cada noche lo hacemos extensivo a todas las personas que nos cuidan, nos protegen, nos asisten, a las personas trabajadoras, cajeras, transportistas, reponedoras, cuidadoras, farmacéuticas, policías, periodistas, limpiadoras. Por eso aprovechamos la ocasión para decirles a los gobiernos que tan importantes son esos agradecimientos institucionales como cuidar los derechos de esas trabajadoras y trabajadores. Poner en valor en el día a día sus condiciones de trabajo y sus derechos es el mejor agradecimiento. Entre todas y todos seguro que salimos de está. Suerte y ánimo.

El autor es secretario general de CCOO de Navarra

Cualquier decisión en este momento debe contemplar cláusulas y medidas para garantizar que los derechos laborales no se deterioren todavía más

 

Esta situación extrema nos coge con un mercado de trabajo frágil y dual, en el que conviven personas con derechos y personas sin protección