Hace 99 años nació -la muy vasca- Caja de Ahorros de Navarra (y II)

06.09.2020 | 00:40

Tras la proclamación de la República, los sentimientos nacionalistas periféricos se pudieron expresar más libremente y así el 31 de mayo de 1931 La Excma. Diputación declaraba oficial el vasco para todo el territorio navarro; en 1932, la propia Diputación abrió una oficina informativa acerca de las ventajas del Estatuto Vasco-Navarro, y en 1933 se formó la GALEUZCA, alianza estratégica entre nueve partidos nacionalistas de Galizia, Euskal Herria y Catalunya para acelerar los procesos autonómicos. De ahí que esa especial vinculación con Euskal Herria se siguiera manifestando en las Actas de las reuniones del Consejo o de su Comisión de Gerencia:

22-III-1932: "Aunque en el informe del Sr. Yarnoz [Arquitecto del nuevo edificio de la CAN] se considera que la mejor oferta para la instalación de la calefacción del nuevo edificio es la casa Erebus S.A. de Barcelona, teniendo en cuenta el deber moral en que se encuentra la Caja de ayudar, en lo posible, a remediar la enorme crisis industrial que sufre Bilbao. Se Acuerda adjudicar la instalación a la casa N. de Zubiaurre de esa villa en el precio de 63.700 Ptas. pero exigiendo la solución de instalar quemadores de la casa Erebus S.A. que el Sr. arquitecto elogia cumplidamente en el informe". [Solución salomónica que preservó "el deber moral"]

En el Consejo celebrado el 22-IX-1932 se discutió ampliamente acerca de los criterios a seguir para el caso de asegurar empréstitos emitidos por entidades locales y entre los distintos argumentos entresaco el siguiente: "Que también conviene tener en cuenta la proporción en que, en las provincias vascas tan semejantes a la nuestra, acuden a esta clase de operaciones, primero los Bancos y después las Cajas€".

En el acta del 19-XII-1932 leemos: "Da cuenta el Sr. Director de los acuerdos en la Asamblea de la Federación de Cajas Vasco-Navarras y de la "conveniencia de crear un Instituto de Crédito Vasco-Navarro a fin de sufragar los gastos de construcción de escuelas en nuestra Región y evitar así que el dinero de este país salga de él para ser invertido en otros lugares de España".

En la del día 28-IX-1933, entre los diversos aspectos que de la reunión de la Federación de Cajas Vasco-Navarras dio cuenta el Director, figura el siguiente párrafo: "También da cuenta de la Asamblea en Madrid para constituir el Instituto de Crédito, al respecto la Comisión queda enterada y se establece la conveniencia de que todas las Cajas Vasco-Navarras figuren unidas"€ De la vida de la Caja durante la Guerra Civil, hablaremos en el futuro, ahora me limito a seguir entresacando Actas en las que se siga viendo la especial vinculación de la CAN con las Vascongadas.

En el acta del 21-X-1938 leemos: "El Consejo ratifica el acuerdo que el Sr. Director había pactado con el Director de la Caja de Ahorros Municipal de Bilbao de conceder un límite de crédito a esta Caja de un límite de 9 millones de pesetas, al 2,5% con garantía de la Cta. de Crédito que dicha Caja tiene abierta en el Banco de España por importe de 70 millones". [El ejército franquista había tomado Bilbao el 19 de junio de 1937]

Tras la Guerra Civil, en enero de 1940 "el Director da cuenta de diversas gestiones ante el Ministro de Justicia y otras personalidades a fin de que en la reunión del Consejo del Instituto Nacional de Previsión (INP) se apruebe la solicitud de autonomía que tienen presentadas algunas Cajas entre ellas la de Navarra. Por conversaciones oficiosas y reservadas con el Consejero, Director de la Caja de Vizcaya, explica el Sr. Director-Gerente que al parecer el acuerdo era no conceder autonomía a ninguna Caja. Antes de renunciar a la delegación de todos los Seguros Sociales se acuerda esperar la notificación oficial". El 2 de febrero de ese año "El Sr. Director da lectura a un proyecto de Estatuto que le ha entregado confidencialmente el Director General de Previsión, en el cual hay algunas disposiciones que no podrán ser aceptadas por nosotros porque se oponen al régimen administrativo vigente en Navarra. Se encarga al Sr. Director que procure ver el modo de que se aplace la aprobación de ese Estatuto". Y también, da cuenta de que "según sus noticias" la Confederación de Cajas de Ahorro piensa nombrar al Director de esta Caja como representante en la Comisión Consultiva, cuestión que él considera inadecuado pues pondría a esta Caja –dadas sus diferentes características con las de otras Cajas– en una situación delicada [Al parecer desde el centralismo madrileño querían con ese nombramiento de una de la Cajas que quería seguir siendo autónoma, fagocitarla hacia la uniformidad. De esa forma no aceptando el cargo no tendría que discutir las normas generales para todas las Cajas y podría seguir defendiendo la autonomía de la CAN]. Después de un cambio de impresiones entre todos los Consejeros, se acuerda aprobar la actitud de la Dirección".

El 9-II-1940 podemos leer: "En la reunión de la Asamblea CECA de acuerdo a lo previsto el Director renunció a su nombramiento y propuso el del Sr. Beñarán, Director de la de Guipúzcoa por estar más compenetrado con los problemas de Navarra y ser quien mejor podría defender los derechos de La Caja ante la mencionada Junta". "También da cuenta el Sr. Director de las diversas conferencias que ha celebrado con los Directores de la Cajas Vascongadas sobre nuestras relaciones con el INP".

El 21-XI-1940 el acta dice: "El Sr. Director da cuenta que en la reunión de la Federación de Cajas Vasco-Navarras se acordó: "Las Cajas de Ahorros de las cuatro provincias que constituyen la Federación Vasco-Navarra, sorprendidas por los términos que conocen de la ley de aportación a las zonas agrícolas, ratifican su decidido propósito de ferviente e ilimitada cooperación a los problemas nacionales, pero no pueden por menos de hacer constar y mantener su absoluta disconformidad con el principio de subrogación de facultades tan esencialmente privativas de las Juntas y Consejos de Patronato, como es el la libre inversión de fondos cuya administración les fue confiada, principio cuya vulneración sería por otra parte ineficaz, ante la innegable facultad de disponer del fruto de sus ahorros por las modestas clases trabajadoras, que constituyen su clientela. Para armonizar las mutuas aspiraciones, las Cajas ofrecen su patriótica y desinteresada colaboración para un más detenido estudio del problema".

La fraternidad con las Cajas de las vascongadas siguió siendo habitual durante casi toda la vida de La Caja y si la unión de Cajas (Banca Cívica) se hubiera plasmado con las Cajas Vascas, muy probablemente, hoy Navarra seguiría contando con su Banco Público Foral llamado: Caja de Ahorros de Navarra.

El autor es promotor de la re-fundación de la CAN, notario jubilado y nieto del director-gerente de la CAN desde 1921 a 1950