El pasado 20 de junio acudimos varias familias en la misma situación a la sesión parlamentaria de control del Gobierno en calidad de invitadas. La situación que compartíamos era el posible cierre de una línea de 1º de Bachillerato para las modalidades de Ciencia y Tecnología y Humanidades y Ciencias Sociales en Alaitz BHI, instituto de modelo D, en el que se habían inscrito nuestros hijos e hijas para el próximo curso 24/25.

Partíamos de que la demanda había sido muy alta (21-23 alumnos procedentes del propio instituto y 30 preinscritos externos), y de que se nos había avisado de la posibilidad de cierre una vez pasado el período de preinscripción, y sin posibilidad de poder hacer nada más que encomendarnos a la buena fe del Departamento de Educación.

Tras conocer la posibilidad de cierre nos movilizamos las familias del grupo de preinscritos y del grupo de 4º de la ESO de Alaitz, para intentar revertir una decisión que nos parecía injusta, y aunque se nos repetía que era provisional, veíamos desde lejos que ya estaba tomada.

Tras concentraciones, instancias a Educación, encuentros con grupos políticos del Ayuntamiento de Barañáin y elevar una queja al Defensor del Pueblo, conseguimos que se presentase una pregunta por parte de EH Bildu en la citada sesión de control, en la que se exponía toda la situación vivida por familias y en la que estuvimos presentes.

La sensación que se nos quedó en el cuerpo al salir era entre la indignación y el no dar crédito. En palabras del consejero de Educación: “de los 25 de 4º de ESO del IES Alaitz se han preinscrito 19. Quedan 14 vacantes a las que pueden optar estudiantes no adscritos”.

Pues bien, con las listas en la mano, de los 25 alumnos de 4º de la ESO se ha reservado plaza a 23 (de los que 21 no han presentado otra preinscripción), más un repetidor, dan 24, con lo que quedan 9 vacantes, y 26 alumnos en lista de espera.

Anda que no da para otro aula sin necesidad de sobredimensionar nada, solo con unos ratios razonables (29-30 alumnos/as por clase) que es por lo que ustedes abogan, si no hemos entendido mal su discurso.

Ojo, y parte del alumnado en lista de espera oriundo de Barañáin, porque fíjese que aun teniendo instituto en su pueblo, se tienen que ir de él para cursar Bachillerato. Ya me dirá si esto le parece razonable y sensato.

Porque pese a sus palabras, queremos dejar claro que no somos un grupo de padres caprichosos que quieren que Educación malgaste el dinero de los contribuyentes y deje sin recursos a la atención a necesidades especiales. Lo único que hemos pedido siempre y que seguimos reivindicando es que no se recorte en Educación, que es lo que se ha hecho. Encúbralo usted como quiera, pero es la realidad.

Aquí solo caben dos opciones: o no tenía bien los números o mintió, señor Gimeno. Sea como sea, los números no salen.

En representación de familias afectadas por el recorte en Alaitz BHI