la coruña. Un plan de austeridad en política de fichajes, las lesiones que no le han perdonado en el arranque de temporada, la juventud y la falta de pegada han hundido al Deportivo en el último puesto de la clasificación, al que ha caído tras la goleada que encajó el domingo ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu (6-1). Los blanquiazules son los colistas de Primera División después de seis jornadas disputadas, con sólo tres puntos en su casillero, sin una sola victoria, con tres derrotas consecutivas después de otros tantos empates, y únicamente tres tantos en su haber, dos de ellos desde el punto de penalti. El Deportivo, que no era último desde la temporada 1972-73, no practica el fútbol que pretendía Miguel Ángel Lotina y tampoco cumple las expectativas en la clasificación que se generaron en el vestuario durante la pretemporada.
El técnico presumía entonces de tener una plantilla con más calidad y alternativas que la temporada pasada, en la que los coruñeses firmaron una brillante primera vuelta y una deprimente segunda; y los jugadores incluso veían al equipo como candidato a ser la sorpresa entre los mejores de la Liga.
Aunque queda mucho camino por recorrer, no se ha cumplido el pronóstico en el arranque de curso y los coruñeses llegan al parón del campeonato inmersos en una delicada situación, con mucho trabajo por hacer para salir adelante.
pasado glorioso El Deportivo, tal y como han repetido su presidente, Augusto César Lendoiro, y su técnico, está pagando los esfuerzos de haber construido a finales de los noventa un equipo ganador, capaz de ser la alternativa a los grandes en las competiciones nacionales y europeas.
Fue una época espectacular para el Deportivo, que ganó la Liga, la Copa del Rey, dos Supercopas y participó 5 temporadas consecutivas en la Liga de Campeones, en la que alcanzó las semifinales en la temporada 2003-04.
El equipo generó entonces una enorme deuda por los fichajes y los sueldos de una plantilla construida para objetivos ambiciosos y que ahora, con sólo dos jugadores de aquella época en la plantilla (Valerón y Manuel Pablo), continúa pagando. En los últimos años, el club se ha esforzado en reducirla -ha pasado de 178 millones a 103 (42,18% menos)- y ha apostado por una política de coste cero en fichajes. Apenas ha hecho desembolso económico en incorporaciones en los últimos años, en los que se ha hecho caja con traspasos importantes como los del argentino Coloccini, el delantero Xisco y el brasileño Filipe Luis, vendido al Atlético de Madrid.
El equipo se ha descapitalizado, se ha adaptado para luchar por objetivos menores, mucho más modestos de los que tuvo cuando Javier Irureta estaba al frente del banquillo, y esta temporada las dudas le acechan. El Deportivo, que se ha reforzado esta temporada con jugadores que no han supuesto desembolso alguno, ya sea cedidos o incorporados con la carta de libertad, está pagando las consecuencias.
A la falta de pegada del equipo se une su juventud, ventajosa con la corriente a favor y perjudicial para salir de los momentos difíciles. Uno de los pesos pesados del vestuario, Alberto Lopo, recomendó a los más jóvenes que no se tomen la situación a risa porque "no es un cachondeo, un jiji, jaja". Además, cumpliendo el dicho de que a perro flaco todo son pulgas, el Deportivo no ha tenido fortuna con las lesiones.