De la Hucha: "Las SAD son más transparentes, pero corren el riesgo de ser monopolizadas"
Es catedrático en Derecho Financiero y Tributario ha tomado cursos de Derecho Deportivo. Por eso no le sorprende el informe de la Comisión Europea. Explica que la información que ha salido a la luz no es del todo correcta y aboga por la conversión para primar la igualdad
pamplona. El miércoles estalló la bomba. La Comisión Europea (CE) ha elaborado un informe preliminar que puede obligar a Osasuna, Real Madrid, Barcelona y Athletic a igualarse al resto de equipos de la Liga transformándose en Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) y las reacciones no se han hecho esperar en el entorno del club navarro. Ejemplos como Málaga, Racing de Santander, Alavés o Rayo Vallecano han puesto sobre aviso a gran parte de los rojillos, pero la información que se maneja es bastante confusa para un ciudadano de a pie. ¿Qué supondría para Osasuna una conversión ahora? ¿Peligraría su mantenimiento en Primera División? ¿Puede este organismo continental obligar al club a ser SAD? Son las preguntas que muchos aficionados se hacen en estos momentos.
Fernando de la Hucha no es ajeno a esta situación. Es catedrático de Derecho Financiero y Tributario en la Universidad Pública de Navarra y este mismo verano ha formado parte de un curso de Derecho Deportivo donde salieron a relucir los entresijos de la situación del fútbol europeo y español. De la Hucha es una voz autorizada para explicar de dónde surge este informe de la CE y qué consecuencias tendría.
En España hay dos bloques de clubes: los que son SAD -una categoría especial de sociedad anónima-, y los que son asociaciones o entidades -Osasuna, Real Madrid, Barcelona y Athletic-. Y estos dos grupos tienen un diferente tratamiento fiscal: las SA tributan al 30% mientras que los otros cuatro equipos lo hacen a tipos de interés inferiores en el impuesto sobre sociedades. "Ahí es donde la CE aprecia una diferencia de trato no justificada", explica el catedrático, que cifra la deuda de los conjuntos españoles con Hacienda en 752 millones. Una deuda que aumenta en 3.500 millones con los proveedores. "En los balances de los clubes no aparecen esas deudas porque están aplazadas por Hacienda gracias a un privilegio que no conceden al resto de los mortales, y la CE está investigando si eso constituye un trato de favor discriminatorio", añade.
De la Hucha explica que este planteamiento ha surgido en Alemania. En concreto en el Bayern de Múnich, a raíz de asuntos como el porcentaje que los clubes españoles cobran de La Quiniela o de las ayudas para la construcción de instalaciones deportivas. "En otros países no sucede lo mismo. La lotería es propiedad del Estado y no se entienden los motivos por los que los equipos se benefician de ello", asegura De la Hucha. Y continúa: "Para el Mundial de 1982 se reformaron muchos estadios con dinero público y todavía hay clubes que no lo han devuelto, cuando era un préstamo. Sin embargo, los 140 millones que costó el estadio que comparten Bayern de Múnich y Múnich 1860 fue sufragado por el Estado de Baviera, y ambos están cumpliendo los plazos religiosamente".
El catedrático se atreve a poner un ejemplo concreto para que se entienda la postura del conjunto alemán: "El caso más sangrante es el del Athletic, que tan solo ha puesto 6.000 euros para construir el Nuevo San Mamés. El resto proviene de la Diputación de Bizkaia y el Gobierno Vasco".
A este tipo de cuestiones es a lo que se refiere De la Hucha cuando habla de privilegios para los clubes que no son Sociedad Anónima. Una ayuda que llega "vía gasto público o aplazando deudas". Y asegura que "la situación de Osasuna es de vergüenza. Hacienda le ha dado unas condiciones en el pago de la deuda que cualquier contribuyente navarro no conseguiría y eso es discriminatorio".
También confirma que la CE está investigando las operaciones urbanísticas que han podido beneficiar a equipos como Valencia o Real Madrid mediante la recalificación de terrenos como forma indirecta de ayuda a los clubes. "La Ciudad Deportiva del Real Madrid no valía nada y tras la recalificación sufrió una plusvalía astronómica de la cual solo se beneficia el club", dice el economista, que centrado en el caso de Osasuna habla de la ilegalidad de las ayudas gubernamentales a través del patrocinio del Reyno de Navarra al ser un club deudor.
miedo por desconocimiento Preguntado por si está justificado el miedo a la conversión en SAD por parte del aficionado rojillo, Fernando de la Hucha asegura que es un temor infundado por el desconocimiento acerca de la verdadera situación del fútbol actual, un desconocimiento que no se da en el caso de los clubes que son SAD, ya que deben presentar sus cuentas para acogerse a concurso de acreedores. "Yo fui socio compromisario del Real Madrid y no se explicaba absolutamente nada de la situación económica del club. Me era más fácil conocer el balance del Manchester United, por ejemplo, que el de los blancos, porque ahí todo se justifica apelando a los títulos o fichajes", asegura el economista.
Uno de los puntos que más preocupa a la afición concierne al sentimiento de posesión de los socios rojillos con respecto al club y al miedo a que un inversor pudiera hacerse con el control. Preguntado por este asunto, De la Hucha asegura que "hay un error de base: los socios de Osasuna no son los dueños del club. Si se disuelve el equipo y se liquida su patrimonio, al socio no le corresponde nada aunque lleves décadas abonado".
Otro temor acuciante es que, en caso de que la conversión en SAD fuese obligatoria, Osasuna pudiera perder la categoría como puede ocurrirle al Alcorcón y ha estado a punto de arrastrar también al Mirandés a Segunda B. "El caso de Osasuna es completamente distinto a estos. La CE no tiene competencia en cómo se debe organizar el fútbol español ni en si debe haber descensos. Solo puede determinar si en un sector hay competencia desleal respecto a otros países comunitarios, porque todo este asunto se analiza desde la perspectiva europea". dice.
En resumen, Fernando de la Hucha asegura que la conversión de Osasuna, Real Madrid, Barcelona y Athletic en SAD sería beneficiosa para el fútbol español. O por lo menos aumentaría la transparencia. "La Ley del Deporte de 1990 permite a los clubes salir a Bolsa y no lo ha hecho ninguno. Ahí queda patente que la opacidad de sus cuentas es absoluta", cita.
Pero el economista también habla de los puntos negativos de la posible conversión y asegura que los clubes "correrían el riesgo de ser monopolizados, porque en Osasuna por ejemplo no todos los socios tendrían interés en comprar acciones si salieran a la venta, y podría llegar un inversor que maneje el club a su antojo, como ha pasado con Gil en el Atlético, Ruiz Mateos en Vallecas o Lopera con el Betis".
Para evitar ese tipo de situaciones, De la Hucha aboga por que la ley establezca un límite de participación accionarial. "La Ley del Deporte vigente en la actualidad prohibe que una misma persona maneje dos clubes que compitan en la misma categoría, pero no se cumple. Solo hay que ver lo que ocurre este año con Valencia y Elche, que pertenecen a la Generalitat al 70% y al 45%, respectivamente. Se supone que uno de los dos no podría jugar en Primera por la amenaza de amaños, pero está claro que se va a hacer la vista gorda. Y es que aunque en España se ha sacudido hasta a la Casa Real, nadie se atreve con el fútbol porque este es un país de circo", finaliza el catedrático.