Lugo 0-1 Osasuna Promesas
LUGO: Marc, Yago Rodríguez, Garriz, Josep Gayá (Amo, 39´), Pere Haro, Kevin Presa, Perera (Álex Balboa, 46´), Pastrana (Samanes, 65´), Álex Gallar (Jorge, 65´); Reniero y Unzueta (Teofilovic, 83´).
PROMESAS: Rafa Fernández; Jiménez, Santos (Manel, 67´), Diego Espejo (Mikel, 71´), Raúl Chasco; Mauro, Auría, Manu Rico (Bruno, 84´); Rufo, Ander Yoldi (Arrasate, 67´) y Dani González (Roberto Arroyo, 46´).
Goles: 0-1, m. 90: Arroyo.
Árbitro: Jaime Ruiz Álvarez.
Estadio: Anxo Carro.
El Osasuna Promesas sigue vivo en la lucha por la permanencia después de lograr tres puntos de oro en su visita al estadio Anxo Carro ante el Lugo por 0-1, gracias a un gol anotado por Roberto Arroyo en el minuto 90. Con este triunfo, el equipo navarro sigue penúltimo con 30 puntos, pero se sitúa a cinco puntos del objetivo de la permanencia en el grupo 1 de la Primera Federación.
Desde el pitido inicial, los dos equipos mostraron una clara intención de presionar alto la salida de balón del rival, dificultando la construcción de juego y provocando constantes disputas en la medular. El choque transcurrió sin un dominador claro en cuanto a ocasiones, aunque sí fue el conjunto gallego el que llevó ligeramente la iniciativa con el balón. Sin embargo, esa mayor posesión no se tradujo en peligro real, en gran parte por la buena organización defensiva del filial navarro, que apenas concedió espacios entre líneas.
La primera acción reseñable del encuentro llegó pronto, en el minuto 7, cuando el Lugo logró perforar la portería rival por medio de Reniero, pero el tanto fue anulado por fuera de juego, dejando sin efecto lo que hubiera supuesto el primer golpe del partido. Más allá de esa jugada, el encuentro se mantuvo en una tónica de mucha lucha y pocas oportunidades claras.
Así, con mucho equilibrio, intensidad y pocas concesiones atrás, el partido llegó al descanso con empate sin goles (0-0), reflejo de una primera mitad en la que las defensas se impusieron claramente a los ataques.
Tras el paso por los vestuarios, el partido siguió por los mismos derroteros, con dos equipos luchando por tener el control del partido, pero la fuerte presión en el centro del campo hizo que ninguno de los dos contendientes encontrara con claridad la portería rival. Los navarros tuvieron una de sus mejores ocasiones a los 74 minutos en una buena jugada combinativa.
El Lugo también tuvo su oportunidad de romper el cerocerismo con un latigazo de Samanes que se estrelló en el travesaño a los 81 minutos. Y del posible 1-0 se pasó al 0-1 anotado por los visitantes en un contragolpe culminado por Roberto Arroyo, que marcó de tiro cruzado.