pamplona - El presidente de Osasuna, Miguel Archanco, ha pospuesto el nombramiento de Enrique Martín Monreal como entrenador del equipo rojillo hasta que se celebre la Asamblea General Extraordinaria de socios compromisarios para decidir si respaldan o no a Archanco como presidente del club navarro.

Como se recordará, tras la renuncia de Javi Gracia a continuar como entrenador osasunista en Segunda División, Archanco designó a Martín Monreal para hacerse cargo del banquillo osasunista. El técnico navarro accedió con satisfacción a este nuevo reto. La firma del contrato se iba a realizar ayer a las 9.30 horas en la sede del club en El Sadar y, posteriormente, a las 11.30 horas, iba a ser presentado como nuevo entrenador de Osasuna. Sin embargo, el presidente decidió a última hora del domingo posponer su reunión para celebrar a esa hora otra con los empleados del club para reclamar su apoyo a su gestión como presidente. Posteriormente, se juntó con Martín Monreal y el secretario técnico del club, Pedja Vasiljevic. En esa reunión, Archanco expuso su cambio de opinión debido a la difícil situación interna que está viviendo el club y la próxima celebración de la Asamblea Extraordinaria de socios compromisarios. Comunicó su decisión de aplazar el nombramiento del nuevo entrenador del primer equipo navarro hasta que se someta a la moción de confianza con los compromisarios. Evidentemente, se suspendió la rueda de prensa en la que el club iba anunciar la contratación de Martín Monreal como entrenador de Osasuna.

Al término de la reunión, Archanco declinó hacer declaraciones. Sí las hizo fue Martín Monreal, quien respondió a las preguntas de los periodistas en rueda de prensa y señaló que se trataba de una postura consensuada entre Archanco, Vasiljevic y él.

¿Qué han tratado durante la reunión?

-He tenido una reunión con la secretaría técnica y con el presi. Hemos llegado a la conclusión de que lo mejor en este momento es posponer esta historia hasta cuando se celebre la Asamblea. Vamos a seguir trabajando igual en Tajonar.

¿Quién ha tomado esa decisión?

-Ha sido una decisión consensuada. No hay ninguna historia rara. Se busca el bien de Osasuna y que la situación se vaya calmando. Es así de natural y sencillo.

¿Hay algún compromiso por su parte en el caso de que Archanco siga tras la Asamblea?

-Cuando llegue ese momento ya podremos decidir. Ahora se trata de seguir trabajando. Que vayan pasando los días y cuando llegue el momento ya veremos. En el caso de que Miguel Archanco continuara veríamos qué sucede. Hemos dejado que pase el tiempo, que llegue ese momento y a partir de ahí se hablarán cosas.

¿Está decepcionado por no haberse cerrado su nombramiento?

-No estoy decepcionado. Uno lo que quiere es lo mejor para Osasuna, que salga adelante. Es una situación a la que tampoco hay que darle más importancia, puesto que ya he entrenado a Osasuna. Estoy muy tranquilo, seguiremos caminando con el fútbol base, haciendo las cosas bien y cuando llegue la fecha veremos cómo avanzamos a partir de ahí.

¿Ayer se veía como entrenador de Osasuna?

-Ya dije en su día que hasta el lunes no había nada. Me han felicitado cantidad de amigos, pero he dicho siempre que no había nada hasta el lunes.

¿Esto supone un paso atrás?

-Yo creo que no es un paso atrás. Se abre un paréntesis. La secretaría técnica seguirá trabajando igual. Y si puede hacer una venta que es buena para el club, la hará. Como siempre. No como entrenador, sino como todo el año. La secretaría técnica es la que debe decidir un 80% de los asuntos sobre la confección de la plantilla, y el 20% el entrenador. Es lo mejor.

¿Lo sucedido lo definiría como un aplazamiento?

-No lo sé. Lo diré mil veces: vamos a comer hoy y ya veremos qué cenamos esta noche. No estoy decepcionado. Uno lo que quiere es lo mejor para Osasuna y que salga adelante. Es un tema pospuesto. Luego se verá tras la Asamblea. Lo acordado me parece súper coherente.

¿Si no entrena a Osasuna, supondría al final una decepción?

-No. Es una ilusión volver a entrenar a Osasuna, pero lo que yo he mamado aquí no me lo quita nadie. Ya he probado aquí la gloria de Dios. He vibrado con la gente.